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La Reserva Federal Americana al rescate de Europa
Hace tres semanas publicamos un comentario sobre la crisis europea y los mercados, donde explicamos que la dirección futura de éstos está marcada irremediablemente por la evolución de la crisis europea
En el siguiente blog explicamos que estábamos a punto de un colapso de los mercados donde el escenario pesimista era repetir la brutal caída de 2008 y 2009 ante la aparente incapacidad de la las autoridades europeas de contener la crisis.
Hasta el viernes pasado, los mercados se comportaron tal como lo habíamos predicho, cayendo verticalmente y apuntando a los mínimos del año. S&P500 registró una pérdida de 10% contra el máximo del 8 de noviembre, luego de que este indicador había repuntado 17% desde su mínimo del pasado 4 de octubre.
Pero algo sucedió que en tan solo tres días los indicadores subieron entre 7% y 8%, cosa no vista desde abril de 2009 cuando se produjo el repunte inicial tras la crisis de la recesión pasada.
¿Qué Pasó?
Un confuso anuncio de que los bancos centrales más importantes del mundo se habían puesto de acuerdo para aumentar la liquidez hizo disparar las bolsas cual si fueran pelotas de fútbol liberadas desde el fondo de una alberca. ¿Qué hizo que los mercados reaccionaran así? Durante la semana he leído al menos diez comentarios de diferentes fuentes para tratar de entender este fenómeno y la primera conclusión que saco es que la mayoría de los analistas que opinan sobre el tema no tienen ni la más aproximada idea de qué es lo que está sucediendo.
Como es tan crucial entenderlo porque de esto depende la futura marcha de las bolsas, voy a explicar desde la noticia original publicada por CNN hasta mis conclusiones luego de haber separado el heno de la paja y concentrado en los comentarios de los analistas más inteligentes e independientes:
La Noticia según CNN
“En un intento de evitar las consecuencias de un congelamiento global del crédito, la Reserva Federal en coordinación con los mayores bancos centrales, ha creado una línea de crédito disponible a aquellos bancos centrales, de donde podrán tomar dólares prestados a tasas de interés reducidas por periodos de tres meses. Los bancos centrales, a su vez, podrán prestarle a bancos comerciales en sus respectivos países. Esto es a propósito de reducir el costo de los préstamos de corto plazo a bancos europeos en problemas al darles inmediato acceso a dólares.
Esto mismo también se hizo inmediatamente después del colapso de Lehman Brothers, para aliviar las consecuencias de la falta de disposición de bancos para prestar a otros bancos, aun a corto plazo, por miedo de que los bancos tomadores no cumplieran en pagar.”
Hasta aquí me queda claro que los préstamos son en dólares, o sea que el único proveedor de fondos es la Reserva Federal de los Estados Unidos, que es quien tiene la capacidad de imprimirlos.
Esto contesta la obligada pregunta que motivó mi investigación: ¿De dónde saldrá el dinero?
Pero veamos un comentario de la CNBC extraído de un artículo que publicaron el martes pasado:
Ni los dólares ni los euros provienen de alguna parte. No se mueven físicamente ni se debitan en ninguna cuenta. Se inventan de repente con unas pocas percusiones en algún teclado. No hay tal cosa como una impresión de billetes euro o dólares.
Algunos lo llaman “Fiat Money”. Pero esto lo hace sonar como si la orden de algún soberano creara el dinero. En realidad es más apropiado llamarlo “dinero de teclado” ya que éste es creado por una entrada de información en una computadora.
Ahora sí, después de este comentario, les juro que no entendía más nada.
¿Se resolvió la crisis europea? No. ¿Una economía que no crece más que 1% anual a lo sumo durante diez años como la italiana, podría pagar una deuda equivalente al 120% de su producto bruto con tasas superiores al 8% anual? No.
Sin embargo los mercados quedaron tan fascinados con la noticia que explotaron al alza y hasta los títulos públicos franceses disminuyeron algo su prima de riesgo en respuesta a esta información.
Un rumor de otra fuente no identificada menciona que un importante banco de Francia estaba a punto de bajar la cortina y que el Banco Central Europeo, tras casi agotar sus reservas en la compra de deudas soberanas para contener el alza de los bonos (en el blog anterior explicamos que este Banco Central llevaba invertidos 138,000 millones de euros en esto, hasta hace un mes) no iba a concurrir en su rescate y esto iba a detonar una corrida que haría palidecer al antecedente de la quiebra de Lehman Brothers y la subsiguiente caída bursátil y recesión.
¿Y ahora, quién podrá rescatarme? No, esta vez no fue el Chapulín Colorado. Fue la FED.
¿Por qué la FED rescataría a Europa, no le corresponde esto al Banco Central Europeo? Aquí hay que entender que los Bancos Centrales dependen de un poder ejecutivo, o sea que sus decisiones en política monetaria siguen los dictados de un soberano, como explicaba CNBC. En el caso del Banco Central Europeo, hay un organismo de la Comunidad que lo rige y, hasta ahora, han sido extremadamente conservadores, sobre todo, en el tema de emitir dinero sin respaldo. Los bancos privados europeos sí fueron mucho más audaces, invirtieron en deudas soberanas con dinero de apalancamiento, por eso son tan vulnerables ahora a posibles degradaciones o, peor aún, incumplimientos de los países deudores. Y es por esto también, que no quieren prestarse entre ellos. El dinero de corto plazo interbancario está casi paralizado en Europa porque nadie sabe quién es solvente y quién no. En otras palabras, si Italia cae como cayó Grecia, ni que hablar si España o alguien más la acompaña, es completamente incierto qué monto de pérdidas caería sobre el cuadro de resultados de cada banco y por último, cuántos quedarían en situación de quiebra técnica por falta de capital al restar las pérdidas de su patrimonio neto. No solamente bancos europeos sino americanos también.
Pero la Reserva Federal no es un Banco Central. Es un bicho raro porque está formado por representantes de los grandes bancos y cuenta con la facultad de emitir dólares pero no reporta funcionalmente al poder ejecutivo. En realidad está manejada por hombres y funcionarios ligados a los intereses de Goldman Sacks.
En 2010 y la primera mitad de 2011 emitieron al menos dos trillones de dólares para paquetes de rescate y los programas Quantitative easing I y II. Ahora seguirán emitiendo para prestar a Europa a tasas “reducidas” dólares que el Banco Central puede usar para tapar, al menos, este agujero inminente y aquí no ha pasado nada.
¿O sí?
De esta manera interpreto yo el artículo de CNBC y coincido: no es dinero de verdad. Es dinero de teclado.
Conclusión
Imprimir dinero sin respaldo no es un invento de la Reserva Federal Americana. En Latinoamérica hemos visto esta película muchas veces. En la historia, lo inventaron los romanos. Su moneda oficial, el denario, era de oro. Hasta que alguien descubrió que podían ponerse pequeños porcentajes de aleación de otros metales. Finalmente el denario llegó a tener solamente un 15% de oro. A esta altura, los proveedores empezaron a vender en más de seis denarios lo que antes valía uno. Habían inventado la inflación. El paso siguiente fue la caída del imperio romano.
Es una lástima que los norteamericanos no estudien historia en la escuela y que crean que México queda en Sudamérica y que Buenos Aires es la capital de Brasil.
Los que crean en un rally bursátil a largo plazo en las circunstancias actuales se pueden llevar una sorpresa, porque se puede poner mucho peor antes de ponerse mejor.
En realidad podríamos predecir que por efecto de la inflación galopante que en algún momento se producirá, los commodities y las acciones subirán por la devaluación del dólar. A largo plazo, es posible que los países más endeudados salgan bien librados (sin quebrar) porque terminarán pagando lo impagable dentro de muchos años, con dólares devaluados y a tasas “reducidas”.
A los inversores: Lo difícil es manejar los tiempos. Si a cada emergencia la FED responde con una emisión de dólares “de teclado” es posible que Obama cumpla su objetivo de llegar a las elecciones antes de que estalle otra crisis. Es posible también que los inversores que festejaron esta semana este nuevo “Quantitative easing europeo” de la FED, alimenten un gran rally bursátil confiando en que todo saldrá bien.
Pero si esto no convence a los inversores en bonos y las tasas de los bonos europeos siguen subiendo causando un quiebre que la FED no sea capaz de cubrir, la caída podría ser brutal.
El futuro se ve con alta volatilidad. Es muy difícil calcular el momento de entrar y salir por la enorme susceptibilidad de las bolsas a las noticias del día. Hay que ir paso a paso y seguir de cerca los acontecimientos. Los mantendremos informados.
Carlos Arenas
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