Quinta ronda del TLCAN busca renovar la ‘esperanza’

Mientras Donald Trump presiona para reformar los lazos comerciales de Estados Unidos en el exterior, se reanudan las negociaciones con sus dos principales mercados de exportación con la esperanza de encontrar nuevos puntos en común respecto a temas más sencillos… dejando para más tarde las demandas más polémicas de Estados Unidos.

La quinta ronda de negociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) comienza esta semana en la Ciudad de México. Se trata del primer encuentro desde que los negociadores estadounidenses, mexicanos y canadienses prolongaron las reuniones hasta marzo y sumaron tiempo entre sesiones, abandonando el plazo fijado previamente por Trump.

El representante Comercial de Estados Unidos, Robert Lighthizer, cerró la última sesión reprendiendo a México y Canadá por rechazar ciertas demandas; el que buscó prolongar las negociaciones fue Estados Unidos, según dos funcionarios del Gobierno al tanto de los procedimientos que hablaron a condición de permanecer anónimos. 

Las demandas más polémicas de Estados Unidos se refieren a lácteos, contenidos de automóviles, paneles de disputa, adquisiciones de los Gobiernos y una cláusula que determina cuándo vence el acuerdo.

México advierte que las negociaciones podrían afectar la cooperación con Estados Unidos en materia de inmigración y Canadá sostiene el Acuerdo Transpacífico, que Trump abandonó y en la práctica constituía una actualización del TLCAN, mientras busca mejorías.

Lighthizer se quejó de que México y Canadá no están de acuerdo con lo que ya figuraba en el Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP, por sus siglas en inglés).

“Las instrucciones son ‘sigamos avanzando, no alardeemos’”, dijo Welles Orr, exasistente del representante de comercio de Estados Unidos en la presidencia de George H.W. Bush y asesor sénior en comercio internacional del consultorio de comercio internacional del estudio jurídico Miller & Chevalier en Washington. 

Los legisladores estadounidenses están concentrados exclusivamente en la reforma impositiva y tienen poco tiempo para presionar por un acuerdo rápido para el TLCAN, dijo Orr.

‘Prueba de fuego’

Los funcionarios del Gobierno han descrito esencialmente dos escenarios en las negociaciones, uno centrada en la modernización de un acuerdo de 23 años y otra en el que México y Canadá rechazan las demandas de alto perfil de Estados Unidos que llevan la firma de Trump, como productos lácteos y automóviles.

Las negociaciones, que comenzaron en agosto, cubren 28 áreas de comercio. Hasta ahora, los países han llegado a acuerdos sobre capítulos que abarcan las normas de competencia y las pequeñas y medianas empresas. 

Se espera que los principales negociadores lleguen el viernes, mientras que Lighthizer, Chrystia Freeland e Ildefonso Guajardo, se unirían la próxima semana. Una portavoz de Lighthizer se negó a discutir la próxima ronda.

Canadá y México son los principales compradores de bienes estadounidenses, en ese orden, pero aun así Estados Unidos tenía un déficit comercial de mercaderías de 53 mil 100 millones de dólares con México hasta septiembre de este año y otro de 12 mil 400 millones con Canadá. 

Trump critica constantemente los déficits comerciales y quiere reducirlos; Canadá y México afirman que estos no son la mejor forma de medir el éxito de un acuerdo comercial.

Eliminar exportaciones

La voluntad de pelearse en público se hizo evidente en la última ronda. Lighthizer dijo que lo “sorprendía y decepcionaba la resistencia al cambio”. El secretario de Economía de México, Ildefonso Guajardo, dijo que su país tiene límites respecto a lo que puede aceptar. 

La ministra de Asuntos Exteriores de Canadá, Chrystia Freeland, criticó la “mentalidad de que el ganador se lleve todo”. Canadá y México podrían llegar a un compromiso, pero la verdadera cuestión es si también puede lograrlo Estados Unidos.

“Les están pidiendo a los canadienses y los mexicanos que se lleven sus exportaciones”, dijo Chad Bown, investigador sénior del Petersen Institute for International Economics. “En verdad depende de que la administración de Trump decida hasta qué punto va en serio con esas propuestas. Si las apoyan de verdad, no preveo un resultado serio”.

El canciller mexicano Luis Videgaray advirtió durante el fin de semana que México tendrá menos probabilidades de cooperar con Estados Unidos en seguridad e inmigración si el acuerdo fracasa. 

“Es una realidad y existe una realidad política de que un mal resultado en el Nafta tendrá algún impacto en eso”, dijo en una entrevista el sábado en la cumbre de Cooperación Económica Asia-Pacífico en Vietnam. 

“No queremos que eso suceda y estamos trabajando duro para lograr un buen resultado”.

Cuando se le preguntó el 2 de noviembre sobre un trato, el director del Consejo Económico Nacional, Gary Cohn, ofreció palabras de conciliación . “Lo estamos intentando”, dijo en Washington. “Los negociadores se están reuniendo continuamente, y continuamente estamos tratando de llegar a un punto en el que pensemos que las compañías estadounidenses y los fabricantes estadounidenses reciben un trato justo en el acuerdo”.

Trump podría tener margen de maniobra después de que las automotrices estadounidenses lo instaron a mantener el TLCAN, un pacto que, según él, ha llevado a un comercio unilateral y empleos con costos.

De El Financiero. Martes 14 de noviembre de 2017.