El Museo Nacional de Culturas Populares fue sede del Foro “Diálogo Social Modernización Laboral de la Industria Azucarera”, que se llevó a cabo el 22 de octubre de 2009, contando con la participación de Giuseppe Casale, Jefe del Servicio de Diálogo Social, Legislación y Administración del Trabajo y Humberto Villasmil Prieto, Especialista principal del mismo departamento, de la sede de la OIT en Ginebra, Suiza.

La inauguración estuvo a cargo de Germán López Morales, Director de la Oficina para Cuba y México de la OIT; de Javier Morales, Subcoordinador de Política Laboral Internacional de la STPS; de Sergio García-Bullé, Director del CONOCER; de Jorge de Regil, representante de la CONCAMIN y representante de los empleadores en el Consejo de Administración de la OIT; Eduardo Miranda, representante de la CROC, Vicente Solís, representante de la CTM y Diputado del Congreso del Estado de Sonora, y de Miriam Morales, Directora de Culturas Populares. Entre los invitados estuvieron Pedro García, Unidad de Conciliadores de la STPS, René Martínez Cumming, Director de la CNIAA, Thomas Wissing, Oficial de Programación de la Oficina para Cuba y México de la OIT, Leonard Mertens, Consultor-Líder del Proyecto Modernización Laboral de la Industria Azucarera, así como distinguidos miembros del Comité Ejecutivo Nacional del Sindicato, funcionarios de la CNIAA, industriales del sector y directores de recursos humanos de las empresas.

En el marco del Foro Adrián Sánchez, Secretario General del STIASRM, y Juan Cortina, Presidente de la CNIAA, realizaron un balance sobre el diálogo social que ha permitido sentar las bases para el cambio en la industria azucarera, alentando su subsistencia y productividad. En este proceso, ambos representantes destacaron el papel trascendental que ha jugado la OIT para encaminar la modernización laboral, al implementar programas de capacitación que traduzcan en sus prácticas laborales los principios y lineamientos de la productividad y el trabajo decente. En la jornada de análisis se destacó la voluntad y el compromiso de los actores tripartitos involucrados, para concretar la transición de un Contrato Ley que durante más de 50 años no había sido modificado, a un convenio que establece las metas y líneas de acción necesarias para la modernización integral del sector. El diálogo social, la formación del capital humano y la responsabilidad social fueron mencionados como los tres ejes de este cambio: “sin el diálogo no se puede escuchar, ni saber, ni entender las dificultades, retos y soluciones de un contexto como el que vive el sector” (Juan Cortina). Por ende estar en continua comunicación la representación empresarial-sindical y la voluntad para llegar a acuerdos, se convierte en un capital social clave para la sostenibilidad económica-social del sector. Pasar del diálogo a la acción ha significado emprender iniciativas integrales por ambas partes, entre las que se destacan: la caravana de la salud –con más de 250 mil consultas; la capacitación permanente por competencias –encaminadas hacia más de 500 trabajadores certificados a finales del 2009; el programa de integración familiar –que incluye programa de combate contra adicciones; y los proyectos para aumentar los parámetros de productividad, la limpieza del área y el cuidado del funcionamiento de los equipos. Todas estas acciones son derivadas del Plan Rector e instrumentadas a través del Consejo Mixto Nacional de Modernización y sus homólogos locales. Figuras institucionales que favorecen que el Contrato Ley transite de una camisa de fuerza a un traje a la medida en el marco de un Trabajo Decente. Con la creatividad y la suma de voluntades todo tipo de ingenios (pequeños y grandes), pueden concretar las encomiendas contraídas a nivel sectorial (Adrián Sánchez).

La experiencia que el proceso de certificación, al cual el CONOCER sumó su participación en el Proyecto, deja a la reflexión el tránsito de un paradigma tradicional de capacitación a un paradigma vanguardista y más alineado al contexto: capacitación-evaluación-certificación que permita tener al sector un trabajador competente: “no es sólo un compromiso de lograr una capacitación por competencias, sino además que sean certificadas sus competencia” (Sergio García-Bullé). Ante las necesidades de capital humano del sector, Sergio García-Bullé, Director General del Organismo, planteo la posibilidad de elaborar un estándar de promotor de calidad de vida en los ingenios. Por su parte, los funcionarios del Departamento de Diálogo Social, Legislación y Administración del Trabajo de la OIT, destacaron la experiencia de la industria por tratarse de un diálogo social a nivel sector, que articula la cúpula empresarial con las prácticas a nivel empresa, por jugar un rol activo en la administración del trabajo para promover el diálogo social junto con los actores, y por la articulación del diálogo social con la negociación colectiva (Giuseppe Casale). En este contexto de crisis, los actores están más cerca, propiciando un diálogo que requiere mayor participación, para garantizar una gobernanza democrática, la estabilidad del empleo y la productividad son temas que deben ser incluidos en la negociación colectiva, no hay diálogo social sino hay un reconocimiento de los intereses de empleadores y trabajadores. (Humberto Villasmil). Al cierre del Foro, el Director de la Oficina para Cuba y México de la OIT, Germán López Morales, subrayó la importancia de profundizar el diálogo social logrado, para continuar el proceso de modernización laboral, sustentado en la mejora de la productividad y el Trabajo Decente de la Industria. Reiteró el compromiso de la OIT para apoyar al sector en este proceso.
Zafranet.com, Redacción editorial con información de la OIT. 28 de Octubre de 2009
