Agroindustria Azucarera al 2 de Marzo de 2009
• Muy preocupados los industriales de EUA
• Menos producción y más importaciones en su balance
• ¿Se renegociará el capitulo azucarero del NAFTA?
• Avance de la Zafra 2008/2009 al 21 de febrero de 2009
• El mercado semanal
Entre enero y febrero de este año, las estimaciones de producción así como las cifras de importación se ajustaron drásticamente en el balance azucarero de Estados Unidos. La producción, particularmente la que se refiere a caña de azúcar, se ajustó a la baja en 85 mil tons. De hecho, desde hace 6 años la producción azucarera de Estados Unidos, como se puede ver en el cuadro de balance presentado a continuación, ha bajado en casi un millón de tons cortas. Las áreas cultivadas con caña y con remolacha se han reducido, los productores se han ido a refugiar en cultivos más rentables como el maíz. Respecto a las importaciones, se ajustaron en 100 mil tons las que entraron desde México en el 2008, y se aumentaron en 50 mil las que se prevé ingresarán también desde México en el 2009. En total, desde octubre a esta fecha, la estimación de importaciones para este 2009 pasó de 2.45 a 2.53 millones de tons cortas. En un lustro, el crecimiento de importaciones fue de un 45%, alrededor de 700 mil tons cortas.
Así mismo, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA por sus siglas en inglés) está estimando una menor cifra para su programa de exportaciones de 40 mil tons, históricamente todas ellas enviadas a nuestro país. El USDA también está previendo una menor cifra de consumo doméstico de alrededor de 40 mil tons, al pasar de un estimado de 10.88 a 10.84 millones de tons cortas. Desde octubre del año pasado a la fecha se ha ido ajustando al alza la cifra estimada de inventarios finales para el ciclo 2008/2009 de las 656 mil tons que estimaban en octubre, a las más de un millón de tons que esperan tener almacenadas al final de la zafra. Esto significa que la relación inventarios/uso que a finales del año pasado se encontraba en niveles nunca vistos de sólo el 5.99%, ahora se estima que estará en alrededor del 9.84%. Sin embargo, como vemos en el cuadro del Balance, de todas formas seguiría siendo la más baja por lo menos del 2002 a la fecha.

De todas formas, este balance no tiene muy contentos a los industriales del azúcar de aquél país, los llamados “barones del azúcar” por su poderoso lobbismo que mantienen en los pasillos del poder en Washinton DC. Las cifras se han movido en su contra y les está pegando directamente en sus bolsillos. Ellos están hablando de que en este año tienen varios retos muy serios que enfrentar, entre los más importantes están: 1. El incremento de costos de las materias primas que han crecido a un ritmo mayor que los precios de venta del azúcar; 2. La incertidumbre que existe en torno a las políticas de importación de azúcar, básicamente provenientes de los acuerdos comerciales libres de aranceles del Tratado de Libre Comercio de Norteamérica, TLC, (NAFTA por su siglas en inglés), y el Tratado de Libre Comercio con Centroamérica, TLCC (CAFTA por sus siglas en inglés). Para la American Sugar Alliance (ASA), que agrupa a productores cañeros y refinadores en Estados Unidos, mucha de esa azúcar que ingresa es subsidiada, y aseveran que por ese motivo está desplazando su producto de su mercado, sobre todo en épocas de crisis.”Azúcar innecesaria” la llaman, a toda esa que ingresa libre de aranceles.
¿Se renegociará el capitulo azucarero del NAFTA?
El punto no. 3, que también es foco de su preocupación, es que la presión sobre el presupuesto de Barak Obama, que todavía no ha sido aprobado, puede hacer polvo los objetivos del Farm Bill y de la política azucarera en general. Todos los sectores desde el inmobiliario, bancario, el automotriz, petroleros, maiceros, etc, todos los sectores reclaman una tajada más grande del pastel presupuestario para salir de la crisis. El presupuesto para llevar a cabo el Farm Bill es enorme, y hay preocupación en los azucareros por su cumplimiento. Una de las principales salidas a los excedentes azucareros que los industriales y sus lobbistas lograron incluir en el Farm Bill, es que los excedentes de azúcar, en caso de haberlos, serían enviados a las plantas procesadoras de alcohol y etanol, obviamente a precios subsidiados por el gobierno.
Mientras México exportaba sólo azúcar estándar (cruda para ellos) y luego la reprocesaban para convertirla en refinada, no había mayor inquietud. Ahora que casi la mitad de las exportaciones mexicanas son de la calidad refinada, sienten verdadera preocupación porque esa azúcar sí compite en su propio mercado. La política azucarera de Estados Unidos incluye la importación de azúcar desde 40 países bajo un sistema de cuotas que se asignan cada año. Pero bajo el TLC, México puede enviar una cantidad ilimitada de azúcar que, según cálculos de analistas de aquel país, podría llegar alrededor de las 700 mil tons que se están exportando anualmente en promedio, hasta un millón de tons al año. Como no pueden calcular exactamente cuántas podrían cruzar sus fronteras, lo que haga México los tiene en la total incertidumbre. Si a alguien le interesa renegociar el capítulo azucarero del TLC es precisamente a los azucareros norteamericanos. Ellos pensaron en algún momento que con la apertura comercial podrían haber exportado azúcar a México no sabemos bajo qué sistema, dado que ellos son productores deficitarios. La realidad es otra y sienten su mercado amenazado. Para nuestro país es una salida natural ubicar sus excedentes en aquél mercado, sobre todo ante la creciente amenaza que implica la alta fructosa en base al maíz (HFCS por sus siglas en inglés) para el mercado azucarero nacional. Es decir, de continuar el avance de la HFCS ganando mercado en México, el azúcar sobrante fluirá hacia el norte, no hay más remedio. La otra, es hacerse poco a poco de la industria nacional, aprovechando la crisis, la falta de liquidez, de infraestructura, de planeación, de la industria azucarera nacional.
Avance de la Zafra 2008/2009 al 21 de febrero de 2009
Al 21 de febrero de 2009 se encontraban 53 ingenios en operación (Azsuremex, San Gabriel, Independencia y La Concepción siguen sin iniciar zafra), con una superficie cosechada de 273,197 hectáreas, un volumen industrializado de caña molida bruta de 20.4 millones de tons, con una producción de azúcar de 2.3 millones de tons, 678 mil tons de melazas y 8.4 millones de litros de alcohol. En el cuadro siguiente mostramos las diferencias estadísticas entre las distintas instituciones que procesan la información de la industria azucarera.

La producción azucarera de la zafra corriente continúa por delante de la producción a la misma fecha de la zafra anterior. Como vemos en el siguiente cuadro, se han molido casi 2 millones de tons más de caña y producido casi 270 mil tons más de azúcar. El rendimiento en fábrica es mejor, cuestión que está contrarrestando, por decirlo así, la declinación del rendimiento en campo. El consumo de petróleo es mucho menor, cosa que está entrando directamente en la parte de ahorros de la industria en general, y en avances en lo que a cuidado del medio ambiente se refiere.

La producción real de azúcar lleva dos semanas que va por arriba del estimado de producción elaborado por la Unión Nacional de Cañeros de la CNPR. Como podemos apreciar en la gráfica, la producción real se encuentra por encima de la proyectada que a la fecha la Unión ha estimado en 5.44 millones de tons, alrededor de 50 mil tons menos que la zafra anterior. La estimación de producción más alta es la de la Cámara Nacional de la Industria (CNIAA), que espera una producción de azúcar mayor a las 5.5 millones de tons.

La producción de azúcar refinada va por encima de la que se produjo en la zafra anterior. Los ingenios de Piasa van por encima de sus estimados y aunque marginalmente, pero Lázaro Cárdenas, ingenio estandarista hasta la zafra anterior, aporta casi 10 mil tons de calidad refinada. Es su primera incursión en la producción de refinado. Esta producción superior de refinado a la de la zafra 2007/08 no alcanza a tranquilizar a los mercados que están viendo salidas crecientes de esta calidad hacia el exterior.


Por lo que se refiere a la producción de azúcar estándar, a la fecha llevamos alrededor de 80 mil tons menos que en la zafra anterior; aunque hay que decir que en lo que se refiere a la calidad blanca especial, la zafra actual va adelante en 76 mil tons respecto a la zafra precedente. El ingenio Central Motzorongo ha producido a la fecha 11,700 ton de mascabado, muy similar a lo que llevaba a la fecha en la zafra anterior.

Por Estados, observamos que en lo referente a rendimiento en campo, Puebla, Morelos y Sinaloa siguen liderando este rubro con toneladas por hectárea por encima de 100, mientras que Campeche, Quintana Roo, Oaxaca y San Luis Potosí promedian 50 tons por hectárea, lo que hace descender el promedio nacional a poco más de 73 tons por hectárea. En rendimiento en fábrica, por el contrario, San Luis Potosí es uno de los primeros, con 12%, sólo atrás de Morelos y Puebla.

El mercado semanal
Los precios promedio del azúcar estándar de las cuatro principales plazas del país se mantuvo prácticamente igual que la semana pasada. No así la calidad refinada que subió en el mercado del DF más de 2.50 pesos por bulto en promedio. De acuerdo a como vemos el mercado, no sería raro observar en la siguientes semanas mayores incrementos, quizás paulatinos, en los precios de ambas calidades. Sigue prevaleciendo un ambiente de incertidumbre ante la presión de los cañeros por modificar la fórmula para establecer el precio de referencia del azúcar para el pago de la caña.

A pesar de que las organizaciones nacionales de cañeros, junto con los representantes de los industriales y las autoridades competentes, participaron en el diseño de esa fórmula, a la fecha no ha sido suficientemente digerida por todos. Sobre todo los líderes cañeros de algunos ingenios de Veracruz, argumentan que la reducción del 7.5% al precio promedio del azúcar estándar puesta en las plazas del DF, Guadalajara, Puebla y Toluca, que en teoría es el costo de llevar el azúcar a esos mercados, les hará perder valor al precio que finalmente obtendrán esta zafra por su producto. El problema radica quizás en que probablemente el monto establecido en el presupuesto federal para apoyo a cañeros de 4,800 millones de pesos no será suficiente para cubrir al menos lo que se les pagó por su caña en la zafra pasada. Es decir, aunque el precio de referencia para el pago de la caña se estableció en 275 pesos por bulto para el periodo de preliquidaciones, ese presupuesto no alcanzará para llevar ese precio de referencia a un equivalente de al menos a 300 pesos por bulto. Es muy temprano para hacer cuentas, pero alguien debería estar abocado a eso.
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