Subproductos y Derivados

Melaza

Cuando el rey persa Darío I (550 – 485 a.C.), descubrió la caña de azúcar en su expedición hacia la India, se maravilló ante una planta “que da miel sin la ayuda de las abejas”; y es que, hasta ese momento, no se conocía ningún endulzante que no fuera la miel.

La melaza o “miel de caña” se obtiene mediante la molienda de la gramínea utilizando unos rodillos o mazas que la comprimen fuertemente, obteniendo un jugo que después se cocina a fuego directo para evaporar el agua y obtener su concentración. Durante la evaporación del agua sale hasta la superficie las impurezas que contienen este jugo. Hay que sacar toda esa impureza, llamada cachaza, para que resulte una melaza clara, transparente y homogénea; el desecho sobrante puede servir de materia prima para fermentaciones. El producto final tiene una textura parecida a la miel de abeja y de sabor muy agradable; según los expertos, cuanto más oscura sea, más sabor y nutrientes tendrá. Generalmente, la melaza es relacionada como un suplemento energético para la alimentación de ganado por su alto contenido de azúcares y su bajo costo. No obstante, hoy en día una pequeña porción de la producción se destina al consumo humano, empleándola como ingrediente culinario. En Latinoamérica, la melaza que es empleada como materia prima en la producción de azúcar suele procesarse artesanalmente hasta transformarla en bloques sólidos de azúcar no refinada.En la búsqueda de suplementos alimenticios naturales que ayuden a mejorar la nutrición humana, la melaza constituye una rica fuente de importantes elementos nutritivos. Contiene proteínas, vitaminas y minerales: hierro, calcio, magnesio, sodio, potasio, manganeso, fósforo, zinc, boro, molibdeno, yodo, silicio, y vanadio; oligoelementos que activan y contribuyen a desarrollar el sistema glandular y enzimático, básico para alcanzar el metabolismo completo del cuerpo. Según diversos estudios, su contenido de calcio, magnesio, hierro, cobre, zinc, manganeso y potasio, ayuda en la formación de los huesos y el crecimiento en la etapa infantil.

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Específicamente, la melaza proviene de la cristalización del jugo concentrado de la caña de azúcar. Una parte es empleada para la alimentación y otra se utiliza en la elaboración de alcohol carburante, para la producción de lácteos y numerosos productos biotecnológicos. Gracias al desarrollo tecnológico de las últimas décadas, se ha descubierto que el empleo de materiales de origen natural, como la melaza, permiten la sustitución parcial de reactivos generados de la actividad petroquímica. Esto da pie al uso de estos elementos de forma novedosa, lo que conlleva a dar un mayor valor agregado a los subproductos de la agroindustria cañera. En Costa Rica, por ejemplo, se sintetizaron espumas rígidas de poliuretano de baja densidad empleando melaza de caña de azúcar como sustituto parcial de los reactivos de partida. A pesar de que estos materiales, respecto al polímero de referencia, mostraron una disminución en las propiedades térmicas, tanto las propiedades mecánicas como la densidad aparente, se vieron favorecidas con la presencia de la melaza, por lo que se está tomando en cuenta a la hora de establecer sus posibles aplicaciones industriales.

En el mercado internacional, la melaza se comercializa sobre la base de cuatro destinos básicos: alimento animal (donde sus competidores son el maíz, otros cereales y la pulpa de cítricos), la producción de alcohol, reprocesamiento industrial para extraer el azúcar contenida en ella y producciones industriales como: levadura, ácido cítrico, lisina, entre otros. Sin embargo, las ventas de este endulzante líquido se han establecido perfectamente gracias a sus propiedades físicas y químicas, pues permiten su uso en una gran variedad de procesos industriales. También es un substrato único para los procesos de fermentación y ofrece diversas ventajas, desde el control de la viscosidad hasta ser una fuente de nitrógeno para el tratamiento de aguas y suelos.

Fuentes:

Ríos Miranda, Celia. El súper alimento. La melaza de caña de azúcar

Vega-Baudrit, José. Uso alternativo de la melaza de la caña de azúcar residual para la síntesis de espuma rígida de poliuretano (ERP) de uso industrial. Tecnol. Ciencia Ed. (IMIQ) vol. 22 núm. 2, 2007 101

Alcohol de caña

El Etanol, conocido también como Alcohol Etílico, es un componente fundamental de los disolventes, limpiadores, combustibles, en la fabricación de acetaldehído, perfumes, pinturas, barnices y explosivos, y como intermedio en síntesis orgánica de diversos compuestos (ácido acético, éter, butadieno, etc.). Debido a que la molécula de etanol contiene oxígeno, se crea una combustión más completa en los motores de los autos, emitiendo menos contaminantes a la atmósfera. Se obtiene por fermentación de productos naturales ricos en Hidratos de Carbono tales como la caña de azúcar, papa, maíz, sorgo, arroz, trigo y otros productos con altos niveles de almidón. Con el nacimiento de los motores de combustión interna, la utilización de alcoholes como carburantes ha sido un tema de investigación que nunca se ha abandonado y que actualmente cobra interés por la contribución positiva para reducir los problemas medio ambientales, como el efecto invernadero. En términos generales, la composición química de la caña de azúcar es la resultante de la integración e interacción de varios factores que intervienen en forma directa e indirecta sobre sus componentes químicos: las regiones, condiciones del clima, variedades de caña, estado de madurez de la plantación, grado de despunte del tallo, manejo incorporado, periodos de tiempo evaluados, características físico-químicas y microbiológicas del suelo, grado de humedad (ambiente y suelo), fertilización aplicada, entre muchos otros. En la producción de alcohol lo más importante es la cantidad de Azúcares Fermentables Totales (AFT). Es importante recordar que este combustible se fabrica a partir de la fermentación de los carbohidratos (azúcares o almidón), cuya materia prima originaria dependerá de los recursos y facilidades particulares que disponga cada país.

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La idea de utilizar el etanol como carburante no es una “tecnología nueva”, pues muchas naciones han destacado sus beneficios, ya sea en forma pura (E 100) o mezclado con la gasolina en proporciones variables (E 10 hasta E 85). Brasil y Estados Unidos son las dos naciones que intervienen actualmente con mayor fuerza en las transacciones internacionales de alcohol en todo el mundo. Sin embargo, existe una participación mercantil relevante de naciones que son verdaderas potencias azucareras como: Arabia Saudita, Australia, Canadá, Colombia, China, India, Japón, México, Rusia, Sudáfrica y Tailandia El mercado de alcohol brasileño es, hasta el momento, el más competitivo de todo el mundo; con una producción estimada en 13 mil millones de litros y exportaciones del orden de los 500 millones. El crecimiento de la producción alcoholera en este país está sustentado en una moderna infraestructura industrial, constituida por 307 fábricas y aproximadamente de un millón de trabajadores en el campo y en la industria. Las ventajas comparativas y competitivas de la caña de azúcar se han venido sistemáticamente desarrollando y consolidando a través de la investigación y el desarrollo tecnológico de plantaciones más eficientes, el mejoramiento genético logrado en los últimos años, esfuerzo que se traduce en crecientes ganancias de productividad. La moderna tecnología garantiza que actualmente se obtengan en la Región Centro/Sur del país, volúmenes de 85 a 90 litros de Etanol por tonelada de caña procesada, lo que genera un costo muy bajo a la unidad Alcohol producida.

Fuentes:

Chaves Solera, Marco. La caña de azúcar como materia prima para la producción de alcohol carburante. Seminario “Antecedentes y Capacidad Potencial de Cogenerar Energía y Producir Etanol por Parte del Sector Azucarero Costarricense”, 30 de septiembre de 2004.

Azuara, Oliver. Alcohol, una ventana para la reforma energética. El Economista, 19 de Abril de 2005.

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