Al clausurarse la XXXII Convención Anual de la ATAM, investigadores, técnicos azucareros y representantes de esta agroindustria en lo general coincidieron en la urgente recuperación de los niveles de productividad en el campo cañero, antes de pensar en la diversificación de este sector, así como también demandaron trato equitativo del gobierno con relación a las nuevas industrias alcoholeras o etanoleras. “Estamos viendo que algunos funcionarios actúan, quizás de buena fe y pensando en apoyar una inversión productiva, a favor de nuevos jugadores del sector como alcoholeras o etanoleras, hasta les regalan terrenos para que se instalen, mientras que a los ingenios que llevan décadas o incluso más de 100 años, no les dan las mismas facilidades”, expresó Manuel Enríquez Poy, presidente de este organismo. Al hacer un balance de los tres días de actividad de los técnicos azucareros, Enríquez Poy enfatizó que resulta contradictorio pretender hoy impulsar un proyecto de diversificación, por ejemplo, los biocombustibles, cuando el problema lo tenemos en la caña. “Lo que hoy no se haga con este cultivo, mañana no se podrá nada en otras ramas de la actividad”, sostuvo el especialista azucarero al tiempo de demandar a nombre de la ATAM, aplicarse reglas claras para cualquier nuevo jugador en este sector, es decir, el que produzca alcohol o biocombustibles debe sujetarse a las mismas reglas que la industria azucarera. Esto es, indicó, en la industria azucarera tenemos un contrato uniforme de entrega y recepción de caña, hay una legislación que impulsa al sector y “lo que no vemos claro es que no hay equidad en cuanto a la comercialización de la materia prima para otros fines”.
Durante los días de análisis y diagnóstico de la agroindustria azucarera, realizado a través de mesas de trabajo en las instalaciones del Colegio de Postgraduados Campus Córdoba, se llegó a la conclusión de que el campo cañero vive una situación preocupante por lo que es urgente que todos los actores del sector respalden al gremio cañero para que a corto plazo se tenga un efecto positivo en el resto de la industria azucarera, máxime cuando los precios mundiales están en niveles nunca antes vistos. “Lo que hemos vivido este año es un acicate para todos: Para el industrial, los técnicos, los campesinos y obreros, hay algo que debe quedar muy claro, las luchas estériles no resuelven nada y ante la crisis que afronta el campo cañero, todos debemos ser partícipes de su pronto recuperación”, apuntó Enríquez Poy. Sobre este particular, sostuvo, hay opiniones contundentes de que todos debemos actuar, empezando por el Gobierno federal como rector de la economía y agroindustria, exigir el cumplimiento entre partes de la actual legislación, y por el lado de los gobiernos de estados cañeros, canalizar debidamente los apoyos a los productores, para ello se tiene un diagnóstico que si bien no es estrictamente completo, sí es muy claro en cuanto a la necesidad de saber dónde aplicar los recursos. Insistió que el campo cañero requiere de atención urgente de parte de todos, no se trata de tomar banderas o partidos, es una situación eminentemente técnica, de lo contrario se crearía un hueco muy grande. “El ingenio de los ingenieros azucareros y de los productores agrícolas será fundamental para que la recuperación se vea en el más corto plazo, principalmente cuando los precios mundiales están en niveles nunca antes percibidos”, agregó. Las actividades del tercer día concluyeron con ponencias de especialistas cubanos que a través de su Asociación de Técnicos Azucareros de Cuba, formalizaron el hermanamiento entre ingenios y asociaciones para el intercambio de conocimiento y asociación en proyectos nuevos, para lo cual se contó con la representación de Raúl Ferrer Robaira. El acto de clausura lo realizó José Francisco Herrera, director de Industria Azucarera de la Sedarpa, quien acudió en representación del titular Juan Humberto García.
El Sol de Córdoba, Víctor Martínez Jiménez. 29 de agosto de 2009