Contraste entre los ingenios La Concepción y Mahuixtlán, pues mientras el primero lleva ocho meses paralizado, el segundo tiene proyectado moler 420 mil toneladas de caña y generar más de 5 mil empleos directos e indirectos para la zafra 2008-2009 en Veracruz. Habitantes de Jilotepec sufren desempleo por el cierre de La Concha, lo que ha traído escasez de recursos económicos, abandono de cañaverales y aumento de la migración. Vecinos y productores de la zona desconfían incluso de que la factoría esté lista para participar en la molienda 2009-2010, manifestó Humberto Hernández Callejas, secretario general de la sección 101 de azucareros de la CTM en la localidad. Hace ocho meses que la congregación de La Concepción es prácticamente un pueblo fantasma. Hace ocho meses que el ingenio de La Concepción está parado y de su molienda no quedan más que historias, ruinas de fierro y un gigante de máquinas oxidadas, pues el ruido que antes generaba el ingenio ahora ha sido ocupado por el silencio que impregna las calles semidesiertas. Desde el 11 de abril que el ingenio se cerró por problemas de liquidez, falta de caña e inversión en la renovación de su maquinaria, “La Concha” prácticamente se ha convertido en una sucursal de la desolación. Los vendedores ambulantes de frutas vocean sus productos arriba de las camionetas, pero nadie sale de sus casas; el camión de los helados deambula como un fantasma en busca de niños barrigones y los hombres que antes trabajaban 12 horas al día ahora se emborrachan con aguardiente, pronuncian insultos, dicen que las cosas están de la chingada. Los obreros más viejos que ya no encuentran trabajo en el campo, en la capital del Estado ni se atreven a irse a Estados Unidos se presentan a trabajar todos los días a las siete de la mañana, pero todos los días no hay nada que hacer, entonces se quedan en las oficinas sindicales, ven las máquinas paradas del ingenio, en tanto el chivo del 31 de diciembre pastorea dentro de la fábrica y el ingenio de “La Concha” sigue cerrado, sin chacuacos, máquinas encendidas ni molienda. El silencio y el aire fresco inundan las calles, pero nada más, porque la gente se encierra en sus casas o simplemente se ha ido de aquí.

En “La Concha”, afirma Humberto Hernández Callejas, secretario general del Sindicato de Trabajadores de la Industria Azucarera de la Sección 101, ahora se está viviendo el otro lado de la moneda de lo que una vez fue bonanza, pues la falta de trabajo ha impactado tanto en la economía de la gente, que no sólo ha provocado que los hijos abandonen las escuelas, sino que ahora hasta comer frijoles sea un lujo, ya que ni siquiera endeudándose a veces da para medio vivir. Sin embargo, aclara, el problema financiero de “La Concha” no inició ayer sino hace años, cuando se redujo la producción y el empresario de entonces, Rafael Cruz, dejó pendientes los pagos de la zafra 2002-2003, hasta que hoy todavía se deben cerca de 10 millones de pesos a los obreros, aunque a los productores, por intervención del gobierno estatal, ya se les liquidó el adeudo. Ahora, añade, lo único que le queda a los cañeros es la fe de que se cumplan las promesas, la última de la cuales la recibieron del titular de la Sedarpa Juan Humberto García, quien hace una semana les dijo que entre enero y febrero iniciaría la reparación del ingenio y el empleo para cerca de 168 obreros, “pero nosotros queremos hechos porque la gente está desesperada, desde que el 10 de abril terminó la zafra pasada no hemos trabajado”. A los empleados, comenta, también por intervención del gobierno estatal se les ha pagado vacaciones y el aguinaldo en parcialidades; además el alcalde ha mandado despensas mensuales, pero con esto, afirma, no se acaba la necesidad. El problema, agrega, es que aunque la Federación tendría que apoyar al ingenio no lo ha hecho, por lo que cerca de 468 obreros prácticamente viven del milagro; la inversión que requiere “La Concha” no llega y ahora hasta caña falta, por el abandono del cultivo de la caña, dado que algunos han optado por sembrar café, maíz o frijol en vez de caña. Además, admite, se requiere renovar la maquinaria que tiene más 33 años, cuando sólo para rehabilitar las calderas se necesitan 5 millones de pesos.
Por lo pronto, las 120 mil toneladas de caña que en esta zafra se deberían moler en “La Concha” se irán a los ingenios de La Gloria y Mahuixtlán, pero eso advierte, no impedirá las afectaciones a los aproximadamente 100 fleteros que laboraban en La Concepción, a quienes por cuestiones laborales de cada ingenio sólo se les permitirá hacer un viaje para cargar caña y no los tres o cuatro que hacían en “La Concha”. También, dice, serán afectados los cerca de mil 600 productores de seis municipios de la zona que enviaban caña a “La Concha”, pues el enviar caña a La Gloria o Mahuixtlán verán elevarse sus costos, al grado de que no obtendrán ganancias. Por eso, el primer lugar nacional de rendimiento que obtuvo “La Concha” en 1995-1996 hoy sólo es una anécdota, ya que los obreros hoy siguen esperando los 77.50 pesos que les ofreció el Gobierno del Estado por la limpieza del ingenio; se van en busca de trabajo a otros lugares o viven de las despensas y lo que va cayendo, “la situación es bastante crítica… desde que el ingenio está parado el comercio se cayó y el ingenio da vida a seis municipios”. Incluso, no hubo los bailes populares que en cada temporada decembrina se veían en las calles. Aun así, la gente tiene esperanza. De hecho, todos los días 70 u 80 obreros se presentan a las 7 de la mañana para ver si finalmente habrá trabajo, y aunque normalmente son los que por la edad no aceptan en otro lado, son los que en ocasiones contagian la esperanza. Sin embargo, mientras la esperanza se concreta en realidad de “La Concha” sólo queda un mural de lo que una vez fue el pueblo cañero de La Concepción, las ruinas de fierro del ingenio y un silencio que ahoga la vida de las calles.
Diario de Xalapa, Miguel Salazar. 26 de enero de 2009