La ASA hace llamado a no consumir bebidas con jarabe de maíz de alta fructosa

¿Te gusta? Aquí nuestras redes sociales:

refresquerasAnte la amenaza de las empresas refresqueras de que dejarán de usar azúcar de caña para usar jarabe de maíz de alta fructosa (JMAF) por causa del impuesto a estas bebidas, la Alianza por la Salud Alimentaria (ASA) exigió a la Comisión Federal Para la Protección Contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) que en el etiquetado de las bebidas se obligue a informar si contienen jarabe de maíz de alta fructosa (JMAF)

· Tales azúcares pueden ser: jarabe maíz de alta fructosa, jarabe de maíz, endulzante de maíz, fructosa, dextrosa, glucosa, miel, azúcar morena, sacarosa, jarabe

Lo anterior por el mayor daño que este compuesto tiene sobre la salud, y que en México se aplique esta medida, como se hace en Estados Unidos. ASA advirtió que las empresas refresqueras que dieron ese anuncio, utilizan principalmente jarabe de maíz de alta fructosa.

Xaviera Cabada, coordinadora del programa de salud alimentaria de El Poder del Consumidor señaló que, “el uso de jarabe de maíz de alta fructosa puede ser de mayor beneficio para el mercado, pero no para la salud”.

“Hay estudios que revelan que aquellos países con mayor consumo de jarabe de maíz de alta fructosa tienen mayores índices de diabetes, esto independientemente de las ingestas de azúcar de caña y peso corporal entre la población. Tal lo comprueba un análisis realizado en 43 países, incluyendo México en dónde se observa que a mayor consumo de jarabe de maíz de alta fructosa mayores índices de diabetes tipo 2”, agregó.

De acuerdo con Cabada, quien es maestra en nutrición, además de la diabetes tipo 2, el consumo de este producto también está ligado con padecimientos como “resistencia a la insulina, elevación de triglicéridos en sangre, elevación de ácido úrico, colesterol, elevación de la presión sanguínea, acumulación de grasa en hígado, cálculos renales, entre otros”.

Por su parte, la maestra en salud pública Katia García, investigadora en salud alimentaria señaló que, en materia de sobre especificaciones generales de etiquetado para alimentos y bebidas no alcohólicas preenvasados, en nuestro país existe la Norma Oficial Mexicana NOM-051 del 2010, la cual indica que “la información contenida en las etiquetas de los alimentos y bebidas deberá ser veraz y que debe describirse y presentarse de tal forma que no induzca al error al consumidor con respecto a la naturaleza y características del producto”.

Asimismo, Katia García considera que la NOM-051 debe estandarizarse con el Código Federal de Regulaciones de Estados Unidos de 2013, ya que, mientras “en nuestro país se informa ‘azúcares’, en la unión americana tiene que especificarse los tipos de azúcares”.

“Nuestra propuesta es que la NOM-051 incluya que en la lista de ingredientes se especifique qué tipos de azúcares contienen los productos. Tales azúcares pueden ser: jarabe maíz de alta fructosa, jarabe de maíz, endulzante de maíz, fructosa, dextrosa, glucosa, miel, azúcar morena, sacarosa, jarabe, etc.” señaló García.

A través de un comunicado se informa que la Alianza por la Salud Alimentaria recomendará a los consumidores evitar las bebidas azucaradas con jarabe de maíz de alta fructosa, pues representar un mayor daño para la salud, por tratarse de un ingrediente importado y por estar elaborado en base a maíz transgénico.

Julieta Ponce del Centro de Orientación Alimentaria (COA) afirmó que: “Ante la epidemia de obesidad en México es urgente la prevención, detección y atención oportuna del daño metabólico”.

Además, reiteró que el consumo frecuente de jarabe de maíz de alta fructosa puede producir “resistencia a la insulina”, “incluso en personas con niveles normales de glucosa. “Más allá de las calorías o los gramos de azúcar, ahora es necesario identificar el tipo de endulzante porque el JMAF baja la sensibilidad a la insulina sin sensación de saciedad en la persona”, lo que ha acelerado el desarrollo de hipertensión, diabetes y dislipidemia en niños y niñas con obesidad.

Finalmente, puntualizó que “el derecho a saber el tipo de ingrediente contenido en los productos de venta es una medida protectora de vida”.

Por su parte, Alejandro Calvillo, director de El Poder del Consumidor reiteró la petición pública para que “las empresas refresqueras que se han comprometido a utilizar únicamente azúcar de caña lo informen en sus etiquetas, como es el caso de la Cooperativa Pascual Boing”.

Aunque reconoció que el consumo frecuente de estas bebidas representa un mayor riesgo de padecer obesidad y diabetes, existe evidencia de que el jarabe de maíz de alta fructosa representa un riesgo aún mayor y, que los consumidores tienen el derecho a saberlo y saber qué tipo de azúcar tiene la bebida que consumen.

La Alianza por la Salud Alimentaria recordó que es importante que se proteja a la población ante la alta exposición de ingredientes que se ha comprobado ser nocivos para la salud, como lo es el jarabe de maíz de alta fructosa.

En México, concluye el comunicado, se cuenta con altas producciones de caña de azúcar que se puede utilizar para endulzar los productos y alimentos, aminorando impactos en salud que de por sí ya se presentan ante el alto consumo de azúcar, aunque sea de caña. Sin embargo, el jarabe de maíz de alta fructosa es mucho más dañino. En México se pueden evitar los impactos que se pudiesen provocar con el consumo de este endulzante.

Redacción. Radio Fórmula. Miércoles 20 de noviembre de 2013.