Crean Clúster de Bioalcoholes del Centro Mexicano de Innovación en Bioenergía

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El Centro Mexicano de Innovación en Bioenergía (Cemie-Bio) tiene como objetivo impulsar la transición energética en México por medio de la investigación y el aprovechamiento de las energías renovables, es una iniciativa de la Secretaría de Energía (Sener) y del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).

Cemie-Bio está conformado por cinco clústeres: biocombustibles sólidos, bioalcoholes, biodiesel, biogás y bioturbosina. Cada uno de ellos está enfocado en un área especializada en materia e implicó una inversión de tres mil millones de pesos en total.

El Clúster de Bioalcoholes: Biocombustibles lignocelulósicos para el sector autotransporte es un proyecto coordinado por el Centro de Investigación y de Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional (Cinvestav IPN), unidad Guadalajara, y reúne un equipo de 17 organizaciones nacionales y extranjeras, integrado por diversas instituciones de educación superior, centros de investigación e iniciativa privada.

Con trabajo conjunto, este proyecto propone consolidar y transferir en el corto plazo tecnologías desde el estado del arte (es decir, investigación de carácter bibliográfico para obtener información completa de un tema) hacia el sector industrial para la producción de bioetanol lignocelulósico de segunda generación (2G) para su uso en el sector autotransporte, reducir la dependencia y consecuencias del uso de combustibles fósiles y recortar la brecha que existe en la producción de energías alternativas en México.

Proyecto Clúster de Bioalcoholes

El Clúster de Bioalcoholes: Biocombustibles lignocelulósicos para el sector autotransporte es un proyecto de investigación aplicada, innovación y desarrollo tecnológico, con la misión de proporcionar tecnología innovadora y conocimiento científico, tanto al sector productivo como a otros grupos de investigación, para la producción de biocombustibles lignocelulósicos del sector autotransporte en el ámbito mexicano.

Este trabajo conjunto obtiene recursos con el apoyo del Fondo de Sustentabilidad Energética, a partir de ganar la Convocatoria Conacyt-Sener Sustentabilidad Energética 2014-05 con la propuesta 249564.

“El Clúster de Bioalcoholes es parte de una iniciativa grande que está financiada por la Sener para formar centros de innovación en energías alternativas (…) Este centro está enfocado en desarrollar tecnologías para hacer uso de la bioenergía, son centros que se conciben como entidades donde se realizará investigación aplicada, desarrollo tecnológico e innovación, en esta área específica”, explicó el doctor Arturo Sánchez Carmona, investigador del Cinvestav Guadalajara y coordinador del Clúster de Bioalcoholes del Cemie-Bio. Es importante señalar que este grupo de investigación ya había trabajado en conjunto, únicamente se les unieron nuevos elementos para continuar sus investigaciones y desarrollos en bioenergía.

“Esta idea es coordinada por el doctor Arturo Sánchez Carmona en el Cinvestav Guadalajara, se conjunta gracias a la relación científica, y teniendo otros contactos en diferentes instituciones se comienza a consolidar un grupo con gente experta en las diferentes etapas del proceso y surge la idea de poder participar en esta iniciativa de la Secretaría de Energía”, detalló el doctor Héctor Arturo Ruiz Leza, profesor investigador del Grupo de Biorefinería, del Departamento de Alimentos de la Facultad de Ciencias Químicas de la Uadec y responsable técnico del proceso de pretratamiento.

En la actualidad, la labor del Clúster de Bioalcoholes es muy importante en el contexto nacional, agregó el doctor Sánchez Carmona, ya que en México se consumen grandes cantidades de gasolina y se deberían de utilizar combustibles más amables con el medio ambiente y ponernos a la par con otros países como Canadá, Estados Unidos, Brasil, Colombia y Europa en general, donde es cotidiano el uso de biocombustibles.

“Los clústeres tienen lineamientos generales que son reducir la dependencia de combustibles fósiles en México, reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y contribuir con la seguridad energética. Nosotros nos enfocaremos en producir lo que se conoce como bioetanol”, mencionó Sánchez Carmona.

Importancia científica y nacional

El desarrollo de este clúster es relevante desde la perspectiva nacional, regional y científica, de acuerdo con sus objetivos, así lo señala el doctor Sánchez Carmona. “El objetivo es reducir la dependencia a combustibles fósiles, la brecha que existe entre la producción de energías alternativas y su consumo, también la emisión de gases de efecto invernadero”.

El investigador agrega que estas son necesidades nacionales y se tienen que buscar mecanismos para realizarlo, ya que con la baja que tenemos en combustibles fósiles podría afectar en el mediano plazo la seguridad energética nacional.

Sobre la colaboración que realizará Coahuila en el proyecto, el doctor Ruiz Leza subrayó que la Uadec trabajará en la etapa de pretratamiento e implicará una contribución al desarrollo tecnológico en la región y permitirá a la institución tener más desenvolvimiento y apertura no solo a nivel nacional sino también internacional.

“Es importante en muchos aspectos, en desarrollo tecnológico, recurso humano, en este proyecto intervendrán alumnos de la Facultad de Ciencias Químicas, investigadores, etcétera. En el aspecto social se beneficia al poder utilizar residuos como los bagazos del agave, que son cultivos de zona semidesértica y otras materias primas”, añadió el investigador.

En general, desde el punto de vista científico resulta importante ya que se abren alternativas, así lo manifestó Sánchez Carmona. “Se abren muchas alternativas, porque en la medida que nosotros estemos haciendo trabajo de investigación aplicada y desarrollo tecnológico surgen diversos problemas, aspectos que vale la pena investigar. Teniendo a la mano esta evidencia vamos a nutrir mucho el sector científico en esta área”.

El coordinador del proyecto añadió que es importante precisar que el clúster está enfocado en investigación aplicada y desarrollo tecnológico.

Proceso de producción e instituciones participantes

La organización resultará fundamental para la realización de un proyecto de esta magnitud, por ello, el coordinador, doctor Sánchez Carmona, explicó que el equipo de trabajo está organizado buscando cubrir todo el proceso productivo del bioetanol.

“La idea es producir este bioetanol neutral y con procesos de mínimo impacto ambiental, entonces los paquetes de trabajo se han organizado alrededor de las etapas de producción de este biocombustible en una fábrica que se conocen como biorrefinerías”, detalló el coordinador.

De esta forma, a grandes rasgos, el proceso de producción está organizado de la siguiente forma: características y disponibilidad nacional de materias primas será realizado por el Instituto de Ingeniería de la Universidad Nacional Autónoma de México (II UNAM), unidad Juriquilla, Querétaro; pretratamiento, por la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad Autónoma de Coahuila (Uadec), y sacarificación enzimática y fermentación en el Centro de Investigación y Asistencia en Tecnología y Diseño del Estado de Jalisco (CIATEJ).

El proceso continuará con el tratamiento de aguas y producción de biogás por parte del II UNAM, unidad Juriquilla; después el proceso de purificación realizado por la Universidad de Guanajuato, seguido por la caracterización y aprovechamiento de lignina residual a cargo de la Universidad Autónoma de Guadalajara.

La siguiente etapa del proyecto será la producción de bioetanol lignocelulósico de segunda generación en el Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav), unidad Guadalajara; seguido por la producción de bioetanol lignocelulósico de cuarta generación (4G) por el Instituto Potosino de Investigación Científica y Tecnológica (Ipicyt).

Además de las etapas mencionadas, existen otras de gran relevancia para la realización del proyecto y en algunos casos se ejecutan de manera paralela como son: producción de biobutanol avanzado de segunda generación y la acción estratégica “Programa de formación de recursos humanos” que ejecutará el II UNAM, unidad Juriquilla.

La acción estratégica “Programa de difusión” del proyecto y sus diferentes etapas está a cargo de la Facultad de Ciencias Químicas de la Uadec.

Además del análisis de sustentabilidad, análisis ciclo de vida (ACV) y la acción estratégica “Gestión del proyecto”, importantes desde el punto de vista económico, los realizará el Cinvestav, unidad Guadalajara.

Finalmente, la acción estratégica “Gestión de tecnología y modelo de gobernanza”, importante al momento de buscar la identificación, difusión y transferencia de la tecnología que generará el proyecto de Clúster de Bioalcoholes, será realizada por la Fundación Premio Nacional de Tecnología.

Trabajo conjunto

El proyecto Clúster de Bioalcoholes: Biocombustibles lignocelulósicos para el sector autotransporte tendrá una participación interinstitucional e internacional, además de buscar una adecuada organización, por lo que determinar los protocolos para trabajar será vital para terminar el clúster de forma exitosa. Este grupo de trabajo, de acuerdo con el doctor Sánchez Carmona, cuenta con un núcleo de instituciones que han trabajado casi seis años juntas en el mismo tema.

“Ha sido muy interesante, nos fogueamos para trabajar juntos y fue fundamental. Nos dimos cuenta cuando estábamos realizando el proyecto que era muy importante que nos pusiéramos de acuerdo en las formas de trabajo, en mantener una perspectiva amplia de las cosas, porque siendo de diferentes instituciones y profesiones cada uno tiene una perspectiva muy diferente”, destacó el coordinador del proyecto.

Sánchez Carmona destaca que el grupo principal fue enriquecido con personas e instituciones con afinidad en el área y manera de trabajo, formando un equipo integral, profesional y dispuesto a realizar un proyecto de calidad internacional.

De CONACYT. Martes 7 de junio de 2016.