Editorial: Nuestra postura ante las elecciones.

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En Abril pasado, uno de los temas relevantes del 2º Congreso Internacional Zafranet 2018, fue el abrir espacio a representantes de las coaliciones de partidos y candidatos independientes para que expusieran ante nuestro foro algunas ideas en torno a temas de interés para los asistentes: política agrícola, organización, financiamiento, sustentabilidad, Tratado de Libre Comercio con Norteamérica, diversificación y comercio internacional.

Hicimos llegar a los candidatos y partidos políticos una invitación oficial. Todos nos contactaron y solicitaron información adicional, excepto el PRI, la cual les fue entregada. Al final, el único que consideró valioso utilizar el foro azucarero que estábamos ofreciendo fue el candidato López Obrador quién envió como representante personal al Ingeniero Alfonso Romo.

No sabemos mucho de las plataformas de los candidatos respecto al campo salvo generalidades. En abril pasado las negociaciones para la modernización del TLCAN estaban en sus momentos más álgidos por lo que quizás los candidatos prefirieron guardarse su opiniones, en caso de que las tuvieran, y no abrirlas en un foro “sensible” como el de la principal agroindustria del país: la caña de azúcar y sus derivados.

Sin embargo, el Ing. Romo, quién será el “jefe de gabinete” del gobierno de AMLO (de salir electo este 1º de julio) no escabulló preguntas del público. En ese momento no estaba seguro de participar en alguna posición en el posible gabinete, dado que como dijo, “no quiero caer en conflicto de intereses dado que soy empresario y manejo varias empresas”.

Según las encuestas, el candidato López Obrador parece enfilado a obtener la mayoría. Estamos de acuerdo en que aún falta la última palabra, la del votante, la cual esperamos que se respete y que los candidatos perdedores den un voto de confianza a las instituciones electorales aceptando si las tendencias no les favorecen, su derrota.

A reserva de conocer al ganador en las urnas, las preguntas que quedaron sin respuesta por parte de los candidatos de los “frentes” e independientes que no asistieron a nuestra convocatoria, son las siguientes:

  • Hay una convivencia en el país de dos modelos para el campo, uno eficiente, exportador, avanzado, inserto en la globalidad, y otro atrasado, ineficiente, sin recursos y con una deficiente infraestructura. ¿Qué políticas públicas se deberán implementar para reducir esa desigualdad?
  • En relación a lo anterior, cómo enfocar la inversión pública y privada para aumentar el empleo y abatir la brecha de desigualdad en el campo, pobreza y pobreza extrema en muchos municipios y poblaciones de México.
  • En relación al TLCAN, en la actualidad la agroindustria de la caña y su principal producto, el azúcar, se encuentra “marginado” del acuerdo comercial dado que el gobierno de EUA declaró culpable tanto al gobierno mexicano como a varias de las empresas industriales azucareras de subvencionar a ciertas empresas y a éstas de exportar azúcar a precios dumping, por lo que para suspender la aplicación de aranceles punitivos, el gobierno de México acordó firmar un “Acuerdo” mediante el cual acepta la aplicación de cuotas de exportación, precios mínimos de exportación, calidades específicas de azúcar, calendario estricto de exportaciones, entre otras.
    Con este “Acuerdo”, el azúcar de exportación de México queda fuera o al margen del TLCAN. La pregunta entonces se inscribe en torno a definir qué tipo de políticas deberán implementarse por el nuevo gobierno junto con los productores e industriales que permitan, de seguir adelante el TLCAN, su reinserción y, si no se continúa, qué políticas comerciales podrían sustituir al TLCAN para garantizar que los excedentes de azúcar sigan saliendo para no presionar a los mercados locales y garantizar en el corto plazo la viabilidad de la agroindustria.
  •  Varias empresas y sectores de la agroindustria de la caña han levantado la voz para que el gobierno mexicano imponga cuotas compensatorias al jarabe de maíz de alta fructosa exportado por empresas de Estados Unidos e importado por empresas instaladas en México a precios dumping. Esto por dos motivos: uno, como represalia por la imposición unilateral de aranceles a las exportaciones mexicanas de acero y aluminio a Estados Unidos. Y dos, para dar sustentabilidad y futuro a la producción cañera y azucarera mexicana y evitar que productos sustitutos obtengan cuotas de mercado mediante prácticas desleales de comercio al entrar esos productos a precios dumping desplazando al azúcar en su propio mercado afectando tanto a productores como a industriales.
  • Hay avances en la sustentabilidad pero son insuficientes. ¿Qué políticas públicas podrán impulsar la sustentabilidad de la agroindustria de la caña en el mediano y largo plazo?

Finalmente, esperemos que mediante nuestro voto se garantice la viabilidad de la democracia en nuestro país.

De Área de Análisis de Zafranet. Viernes 29 de junio de 2018.