Bioetanol como potenciador del desarrollo agrícola y un mejor medio ambiente

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/* Por Stephan Wittig.

El uso de bioetanol alrededor del mundo ha probado ser un detonador del desarrollo en el campo, así como reducir las emisiones nocivas de los vehículos a gasolina y contribuir a la reducción de los gases de efecto invernadero. Se mezcla entre un 10% y 27% con la gasolina en vehículos convencionales, o en vehículos Flex Fuel diseñados para ello, 85% (E85) o hasta 100% de etanol.

La producción de bioetanol parte de insumos provenientes del campo: caña de azúcar, sorgo dulce, sorgo grano y en algunos países maíz ganadero amarillo. Más del 60% del costo de cada litro de bioetanol producido llega directamente al agricultor para el desarrollo de la materia prima. Las bio-refinerías se instalan en zonas agrícolas: si se produce a partir de caña de azúcar, la misma planta genera su propia energía (caldera), además de poder cogenerar hasta 40 MW de electricidad a partir del bagazo de caña.

Una bio-refinería que produce 300 mil litros diarios de etanol, requiere una inversión de 2 mil millones de Pesos en infraestructura, pero tiene una derrama económica al campo de más de 500 millones de Pesos al año por compras de materia prima.

El éxito de un programa de mezcla de gasolina con etanol sin subsidios reside en la habilidad de garantizar el abasto de etanol para su mezcla, ya que las gasolinas se formulan para aprovechar el alto octanaje del etanol y así reducir el costo total de las gasolinas.

El mayor aumento de la producción del bioetanol en el mundo se dio en los últimos 15 años, hasta producir hoy en día casi 100 mil millones de litros anualmente. Solamente Estados Unidos produce el equivalente a 1.2 millones de barriles diarios de etanol Brasil, quien tiene el programa de mezcla de etanol con gasolina más antiguo, mezcla 27.5% de etanol con todas las gasolinas del país, siendo un gran componente para garantizar la seguridad energética nacional.

Hoy en día es una industria que sigue superando sus niveles de eficiencia, y dejando una huella de carbono entre 40% y 80% menor que los combustibles fósiles, y que sigue buscando mejores prácticas y materias primas.

Martes 3 de julio de 2018.

/* Stephan Wittig es co-fundador de WW Energy, una consultoría boutique basada en Houston, TX para generar los nexos con respaldo técnico para habilitar negocios exitosos e impulsar un sector energético sustentable y redituable. Wittig es Presidente de la Asociación Mexicana para la Movilidad Sustentable, entidad que ha impulsado iniciativas que permitan la transición hacia un transporte más sustentable, el uso de energías limpias y que contribuyan a la mitigación del cambio climático. En abril de 2017 la AMMS presentó la propuesta para permitir la mezcla de etanol al 10% con gasolina, quedando únicamente pendiente la liberación de las restricciones precautorias a la Cd de México, Guadalajara y Monterrey.