Crece dependencia alimentaria con EUA

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En medio de la disputa arancelaria con Estados Unidos, México cerró el primer semestre del año con una mayor dependencia alimentaria con la Unión Americana.

En granos básicos el volumen de las compras totales creció 2.5 por ciento a tasa anual, sumando al cierre de junio 16 millones 473 mil toneladas, según un análisis de Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA), con cifras del Departamento de Agricultura de Estados Unidos y de la Sagarpa.

Las importaciones de arroz, soya, maíz subieron 11.5, 10.4 y 4.1 por ciento, respectivamente, representando en conjunto el 70 por ciento del volumen de granos adquiridos de enero a junio de este año, dos puntos porcentuales más que en el mismo lapso del 2017.

En soya y arroz México es deficitario en más del 85 por ciento; sólo de Estados Unidos proviene el 88 y el 60 por ciento, en ese orden, de lo que se consume en el país.

Y en maíz amarillo, utilizado para engorda de ganado, entre otros usos, casi la totalidad del 64 por ciento de lo que se compra al extranjero también proviene de la Unión Americana.

Además, las cifras muestran que las importaciones de carne de res, cerdo y pollo sumaron en conjunto un millón 50 mil toneladas, un 6.9 por ciento más que en el primer semestre del 2017, con aumentos individuales de 53, 38 y 9.5 por ciento, respectivamente.

En cerdo México es deficitario en un 44 y en pollo en un 19 por ciento.

En lácteos, los datos refieren que el volumen de las compras aumentó 15.2 por ciento en los primeros seis meses del año respecto a igual periodo del 2017, a 204 mil toneladas.

Juan Carlos Anaya, director general de GCMA, explicó que las mayores compras de granos son un indicativo del crecimiento que sigue mostrando en México el sector pecuario, así como las industrias harinera, aceitera y de fructosa, entre otras.

Pero, advirtió, de finalizar el TLC, la Secretaría de Economía tendría que imponer aranceles a todas las importaciones de Estados Unidos, lo que encarecería los productos elaborados con los insumos traídos de allá.

“Ningún país es autosuficiente en todo y México lo ha sido en frutas y hortalizas y en algunos cárnicos, pero no en granos, ahí falta mucho por hacer, por lo que de romperse el Tratado, el que la pagaría las consecuencias sería el consumidor.

“Y la magnitud del golpe va a depender del tamaño del arancel que imponga México y de los menores precios que oferten los productores de granos de allá, porque los productores estadounidenses tampoco van a querer perder a México, que es su mayor cliente”.

Anaya consideró que el próximo Gobierno debe enfocarse de inmediato en elevar la producción de granos en los estados del centro y sureste, dado que ahí hay condiciones de agua y tierra propicias para la producción de arroz y otros cultivos.

De agencias. Miércoles 18 de julio de 2018.