Aprovechamiento de energía en la agricultura

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El deterioro de las condiciones ambientales de nuestro planeta nos obliga a reflexionar sobre la necesidad de modificar nuestros sistemas de producción, es decir, orientarlos hacia sistemas más eficientes y que hagan un uso responsable de los recursos.

Desde hace varios años ya se tenía identificada la problemática del cambio climático, fue en la Conferencia de París sobre el Clima (COP21) celebrada en diciembre del 2015, donde 195 países firmaron el primer acuerdo vinculante mundial sobre el clima.

El acuerdo establece un plan de acción que pone el límite del calentamiento global por debajo de 2°C y en donde los países presentaron sus planes generales de acción contra el cambio climático (CPDN).

Si bien los planes no bastan para mantener el calentamiento global por debajo de 2°C, el acuerdo sirvió para definir un camino para llegar a esa meta. Una de las acciones es el reemplazo de fuentes de energía no renovables basadas en el uso de combustibles fósiles, por energías limpias, destacando el uso de la energía solar, que es una fuente inagotable y no contaminante.

Aunque en México se difunden técnicas de producción agrícola que promueven la disminución del uso de combustible fósil y que impactan en la rentabilidad de los agronegocios y en el cuidado al medio ambiente con técnicas de agricultura de conservación, aún es común encontrar que muchos agricultores utilizan maquinaria con motores de combustión interna en los procesos de labranza del suelo y que consumen volúmenes mayores de combustible; además de la utilización de energía eléctrica que a su vez es producida por termoeléctricas que lo emplean también como insumo.

La ubicación geográfica de México le permite una incidencia de irradiación solar privilegiada que lo podría convertir en potencia mundial en el aprovechamiento de esa energía.

Con un promedio de 5.9 horas de irradiación solar por día, México es de los seis países con mayor disponibilidad de energía solar. La energía solar  aprovechable es la energía solar directa (no tiene intervención o distorsión) y ésta se encuentra ampliamente disponible en muchas regiones de México.

En el 2015, FIRA aprobó un proyecto para la instalación de un sistema fotovoltaico con páneles solares interconectados a la red de la CFE, para abastecer de energía limpia su Centro de Desarrollo Tecnológico Villadiego, en el municipio de Valle de Santiago en el estado de Guanajuato.

Este centro transfiere tecnología y conocimiento en producción de granos y el proyecto constituyó un primer intento para validar esta tecnología, evaluarla y difundirla posteriormente a la población objetivo de FIRA a través de eventos demostrativos y visitas guiadas.

La obra fue inaugurada en enero del 2016 y tiene un total de 304 páneles solares de 245 Wp cada uno y que fueron distribuidos de la siguiente manera: 1) Pozo profundo (164 paneles), 2) Sistema de rebombeo e invernadero (22 páneles), y 3) Área de oficinas, salones, comedor y dormitorios (118 páneles).

Antes de la inversión, el consumo de energía era de 136,446 kWh, con un costo anual promedio de 483,000 pesos.

Hoy a casi tres años de contar con la infraestructura, se han generado 345,958 kWh y los resultados muestran un ahorro de hasta 92% del consumo de energía eléctrica en el pozo profundo, 95% en el sistema de rebombeo e invernadero y 95% en el área de oficinas.

Asimismo, con la operación de este sistema se  han dejado de emitir 201. 34 toneladas de CO2 a la atmósfera y que, con los ahorros generados, este tipo de inversiones se amorticen en siete años extendiendo su vida útil a 25 años, donde los costos de mantenimiento durante este periodo pueden ascender aproximadamente a 25,000 pesos anuales, básicamente por concepto de limpieza y mantenimiento menor. Este tipo de tecnologías permiten, por otra parte, reducir los costos de operación en la agricultura si consideramos que pueden abastecer energía a pozos profundos, sistemas de riego, operación de invernaderos y funcionamiento de frigoríficos, entre otros.

Con los apoyos gubernamentales de la Sagarpa para adquirir este tipo de tecnologías a través del Programa de Fomento a la Agricultura en su componente de energías renovables, los productores y empresas pueden además acceder a incentivos de hasta 50% del costo para sistemas fotovoltaicos interconectados y en los casos de que las inversiones sean mayores a 800,000 y 1 millón 200,000 pesos es posible adquirir la inversión complementando el resto con crédito de FIRA.

De El Economista. MIércoles 28  de noviembre de 2018.