Comunicado de prensa: Continúan los bloqueos de bodegas, precio nacional del azúcar sube 23 %

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El precio piso del azúcar alcanzó niveles de 800 pesos el bulto de 50 Kg en la Cd de México, 23% por arriba de precio promedio nacional que tenía antes de los bloqueos.

Han salido al mercado mundial 226 mil tons de azúcar, pero faltan más de 1.3 millones de tons.

El asunto de las importaciones de jarabe de maíz de alta fructosa que afecta al mercado azucarero ya está en al agenda de AMLO pero es de muy difícil solución

Hoy se cumplen 24 días del inicio del bloqueo a los almacenes de azúcar dentro de los ingenios azucareros del país por parte de las organizaciones cañeras.

Como lo comentamos en el comunicado anterior y en la rueda de prensa del pasado 21 de enero, los motivos del bloqueo son básicamente dos: que los industriales azucareros cumplan en tiempo y forma con las exportaciones de excedentes de azúcar al mercado mundial que suman alrededor de 1.5  millones de tons, que junto con las exportaciones determinadas a Estados Unidos suman 2.3 millones de toneladas para la zafra 2018/2019 que se encuentra en proceso.

Así mismo, los productores de caña de azúcar y algunos de los grupos azucareros nacionales están solicitando al gobierno mexicano que frene las importaciones de jarabe de maíz de alta fructosa con el argumento de que el jarabe importado entra a precios dumping, como alguna vez lo aceptó la Secretaría de Economía, además de provenir de una materia prima, el maíz, cuya semilla es genéticamente modificada.

¿Cuál ha sido el resultado?

Desde el punto de vista de Zafranet, el bloqueo ha sido más activo y efectivo en aquellas zonas donde las organizaciones cañeras tienen mayor fuerza: Veracruz y Morelos. Esto se observa por el nivel de precios alcanzado en las diferentes centrales de abasto del país, donde a todas luces, los precios piso del azúcar en donde alcanzaron mayores incrementos fueron: las CEDAS de Iztapalapa, de Ecatepec y de Toluca, abastecidas principalmente por ingenios situados en Veracruz, Puebla y Morelos.

El precio del azúcar estándar en el mercado nacional repuntó aproximadamente 22 por ciento del 21 de enero al 8 de febrero. En distintas centrales de abasto del país, el bulto de 50 kilos registraba un precio promedio de 589 pesos el 21 de enero y hasta el viernes 8 de febrero se había elevado a 720 pesos promedio nacional, según datos del Sistema Nacional de Información e Integración de Mercados (SNIIM), aunque en la CEDA Iztapalapa tocó 800 pesos por bulto a mediados de la semana pasada, una diferencia de precio de más de 100 pesos respecto a Guadalajara y Monterrey.

Hemos afirmado que el bloqueo de bodegas que impide la salida de azúcar a los mercados nacionales no es la mejor solución a un problema de carácter estructural. En parte porque no todos las organizaciones e ingenios lo cumplen, dado que a pesar de que sí hubo una importante recuperación del precio promedio nacional, se observa que el abastecimiento se mantuvo por parte de grupos azucareros y comercializadoras que contaban con producto en bodegas externas a lo ingenios, en las zonas de mayor consumo y de abasto del país: Áreas metropolitanas de la Ciudad de México, Toluca, Guadalajara y Monterrey que siempre contaron con azúcar para ser distribuida a clientes industriales y comerciales.

Y también porque los grupos azucareros requieren liquidez para cumplir sus compromisos con los proveedores, como las preliquidaciones a los cañeros. Como ya está sucediendo, ha venido relajándose el bloqueo de bodegas lo que dará como resultado que la necesidad de salir a vender con las bodegas de los ingenios a tope, hará que en el corto plazo el precio del azúcar retome su tendencia a la bajista.

Al 3 de febrero, habían sido exportadas poco más de 420 mil tons de azúcar de las cuales 226 mil salieron al mercado mundial. A este mercado, sin embargo, deberá salir poco más de 1.5 millones de tons, es decir, todavía queda mucho camino por recorrer.

Respecto al jarabe de maíz, las soluciones se antojan complejas. El presidente López Obrador dijo recientemente que se respetarán los acuerdos comerciales pero que primero están los productores nacionales. Ha sido un enorme logro subir a la agenda del presidente y de los secretarios involucrados, el tema azucarero y las implicaciones que el jarabe de maíz tiene en el mercado de edulcorantes del país.

Los productores cañeros esperan una respuesta, y esas respuestas se deberán dar a partir de los siguientes escenarios:
El gobierno de AMLO no puede frenar unilateralmente el ingreso de jarabe de maíz sin violar, como dice, los acuerdos comerciales en momentos en que el tratado comercial bilateral, T-MEC se encuentra todavía sin ratificar por parte de los Senados de los tres países. Además, aunque el acuerdo azucarero está al margen de ese tratado trilateral, y se deberá renegociar durante el presente año, un eventual bloqueo a las importaciones detonaría algún tipo de respuesta que podría efectivamente detener las exportaciones de azúcar hacia ese país, como primer paso. El gobierno de México estaría también impedido en dar apoyos económicos a los cañeros, justamente por las acusaciones de subsidiar al azúcar.

El gobierno de AMLO podría iniciar una rueda de negociaciones con sus contrapartes norteamericanas con el fin de reestablecer un “equilibrio” en el mercado de edulcorantes que posibilitara un mayor ingreso de azúcar a Estados Unidos y/o una reducción de las importaciones de jarabe de maíz. Desde luego aquí se deberían integrar a la negociación empresas azucareras y productoras de jarabe de maíz de ambas naciones, lo cual, dada la diversidad de intereses, incluyendo los intereses encontrados en el mismo seno de los azucareros mexicanos, haría muy complejo el llegar a un acuerdo que proteja los intereses de los cañeros.

Hay que subrayar que los productores de remolacha azucarera y de caña de azúcar, así como las plantas procesadoras e ingenios norteamericanos, cuentan con una protección del su gobierno que imposibilita que pierdan dinero, cuentan con una intrincada red de protección, a diferencia del productor nacional.

El gobierno de México podría optar, apoyado por productores y por industriales azucareros, por  “presionar” o “negociar” con las empresas embotelladoras multinacionales para inducir una reducción de sus importaciones de jarabe de maíz con el fin de reducir la presión de los productores cañeros y permitir un nuevo equilibrio en el mercado de edulcorantes.

Hay otros caminos que se están perfilando como es el hecho de presionar a las autoridades mexicanas para cambiar el etiquetado de los productos azucarados para que se especifique en la etiqueta qué tipo de azúcar contiene, si es de caña de azúcar o de jarabe de maíz de alta fructosa, o de los denominados adulcorantes no calóricos como la Sucralosa o el Splenda entre otros.

Sala de Prensa. Zafranet. Lunes 11 de febrero de 2019.

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