Retrato de las condiciones laborales en los campos cañeros de Quintana Roo.

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Durante años, de forma irregular, los cortadores de caña de la ribera del río hondo, en el sur de Quintana Roo, son contratados en desventaja total, son el eslabón más débil de la cadena productiva.

Son dos organizaciones cañeras: la CNC y la CNPR, que junto con el ingenio san Rafael de Pucté integran un comité de producción, ambos nombran a un comisionado para organizar la zafra en cada uno de los poblados de la zona cañera.

El productor comisionado tiene “cabos” con autonomía para buscar los cortadores necesarios para cubrir las hectáreas a cortar.En septiembre y octubre, son los meses para contratar cortadores y evaluar si alcanzará la mano de obra y en caso de ser necesario, se trae gente de otros estados.

El contrato es que los cortadores firmen un pagaré de mil pesos promedio para comprometerlos al trabajo, los cabos son los responsables de recaudar los documentos para que las organizaciones puedan brindar el seguro social (IMSS).

Los cortadores cobran 38 pesos por tonelada cortada con machete en mano, en jornadas de 10 a 12 horas todos los días de la semana y en ocasiones, llevan a sus hijos para ayudar y de paso aprendan el trabajo ya que es el único futuro que ven para sus pequeños.

Hace casi un mes tuvieron un aumento de 10 pesos que el cortador normalmente recibía como estímulo al final de la zafra, ahora, para tener ese beneficio debe cortar al ras la planta, de lo contrario sólo cobra los 38 pesos.

Cada organización cañera informa al Ingenio el total de corte semanal y los industriales a través de su departamento de crédito entrega el pago en efectivo a los cabos que harán llegar el sueldo a los cortadores.

El pago a los cortadores se descuenta al productor un mes después de finalizar el corte de las parcelas, se calcula con las toneladas cortadas por hectárea que es variable.

El pago del seguro social corre a cuenta de los productores, que de igual manera se calcula con las toneladas cortadas, aquí se maneja un porcentaje que se desconoce, las organizaciones cañeras hacen el descuento en la liquidación final de la zafra.

Sin más prestaciones que el sueldo por tonelada de caña cortada, sin seguridad en el equipo de trabajo, con la condición que deben cortar casi a ras de suelo la planta, con altas y bajas del IMSS sin transparencia y mucho menos aviso sobre su estatus en el Seguro Social, el cortador de caña trabaja de forma inhumana, por ello, la demanda de la creación de un sindicato.

De Noticias Canal10. Jueves 7 de marzo de 2019.