• 4 marzo, 2021 9:41 AM
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A unos días de que inicie la zafra, obreros azucareros de los ingenios Central Progreso en Paso del Macho y Central El Potrero en Atoyac, enfrentan conflictos laborales los cuales mantienen cerradas ambas factorías, situación que aumenta la incertidumbre de la clase trabajadora.

En abril de este año un grupo de trabajadores de la sección 46 del STIARSM del ingenio Central Progreso, soldó las puertas de las oficinas, como forma de protesta al no tener pago de utilidades del ejercicio fiscal 2019, manifestantes exigían la falta de intervención de integrantes del Sindicato para luchar por los intereses de los agremiados.

Desde esa fecha laboran en una oficina alterna a las instalaciones, sin embargo obreros reconocieron que existe incertidumbre, debido a que la Sección 46 está dividida y en breve iniciará la contratación de personal temporal y negociación de bonos por temporada de zafra, lo que ponen en riesgo las prestaciones de los trabajadores.

“Aquí todos están divididos, las instalaciones están cerradas, no hay unión de ningún tipo, los intereses de los trabajadores están en juego, ya tenemos siete meses que intentamos liberar el Sindicato y no se puede, las cosas cada vez se complican más”, señaló uno de los obreros, quien recordó que el próximo 8 de diciembre Central Progreso iniciará zafra y por el conflicto no han planteado las prestaciones que tendrán en este ciclo.

Un caso similar se presentó con un grupo de obreros inconformes de la Sección 23 del ingenio Central El Potrero, el pasado 10 de noviembre soldaron los accesos a las oficinas del sindicato, colocaron candados y sellaron las puertas para evitar que representantes sindicales ingresaran a las instalaciones, como forma de protesta a la contratación de trabajadores por parte de empresas externas que participaron en actividades de reparación de fábrica.

Ante la falta de respuesta del Sindicato de Trabajadores de la Industria Azucarera y Similares de la República Mexicana (Stiasrm) a nivel nacional para atender la inconformidad, las instalaciones continúan cerradas y el próximo 11 de diciembre esta factoría iniciará zafra.

“El cierre de la Sección 23 es un problema que lejos de ser laboral se convirtió en personal se disputan la dirigencia, pronto habrá elecciones y por eso hacen estas protestas”, reclamó un obrero de plantilla temporal.

En ambos ingenios están en juego los intereses laborales de más de 4 mil obreros y en ningún caso hay avances en las negociaciones, aunque no está en riesgo el inicio de la molienda, hay incertidumbre por las prestaciones.

De Diario El Mundo. Martes 24 de noviembre de 2020.