• 15 enero, 2021 9:13 PM
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El 2021 no será sólo de buenos deseos. Deberá ser la base para que a nivel mundial se conforme una misión que asegure que para el 2060 no tengamos, cada cierto tiempo, que encerrarnos ya sea porque el aire es dañino o porque no hay la suficiente energía ni el dinero para cubrir las necesidad de la humanidad ante cualquier masa en el espacio que ocupe un lugar y que afecte en forma directa al ser humano.

Lo irónico del humano. La evolución del hombre nos concibió como parte del hábitat y, ante el crecimiento poblacional y los avances tecnológicos, tuvimos que cubrirnos para no enfermarnos al estar en contacto con el entorno. Con la revolución industrial tomamos de la naturaleza las energías primarias y alteramos el entorno de los ecosistemas. La naturaleza se reveló y hoy tenemos un virus que altera nuestra forma de vida y no cambiar significa dejar tener interrelación la naturaleza, no aislarnos a partir de transformarnos en seres eternamente cubiertos con trajes y caretas aislantes, sino de sistemas naturalmente aislantes que no permitan que nos enfermemos.

El 2021 no cambiara el hecho, pero si deberá sentar la base para que el ser humano esté dispuesto a tener un planeta sin esos sobresaltos y alteraciones en 2060.

Las empresas farmacéuticas mundiales ya desarrollaron un placebo para la incertidumbre de corto plazo, para eliminar en parte la incertidumbre y se llama “vacuna”.

El placebo creado, es una realidad virtual del deseo de nuestras neuronas de que todo estará bien, pero muchos de los países han creado una visión alternativa de corto plazo ligado a tener la forma de controlar este y otros virus que nos infecten. Ha quedado demostrado que el ser humano puede tener una adaptabilidad rápida, investigar y crear nuevas normas para la convivencia humana. Pero todo esto no puede ser posible sin:

EL DINERO.

El placebo de la vacuna junto con el dinero necesario (como su significado en latín “AGRADARE”), nuestra mente está conforme con esto al cierre del 2020.

El capital, el dinero, significa inversión, esto a su vez circulación en la economía de un país y con ello crecimiento para hacer frente ante cualquier cambio en forma abrupta como lo acontecido este ya concluido 2020.

En el mundo, durante el último lustro, la inversión realizada en energía ha sido dirigida a la parte de combustibles el 44%, en electricidad el 41% y eficiencia de la energía sólo el 15%.

Esta estrategia deberá cambiar a partir del 2021 para llegar en el 2050, a porcentajes en el flujo de la inversión energética en alrededor de un 50 a 55% en la parte de eléctrica y un 20 a 25% en la eficiencia, bajo economías circulares. Todo esto, dependerá de los acuerdos que pueda haber en 2021 en el mundo y no en forma individual y aisalada de cada país.

México es parte importante del mercado energético global, pero no solo por estar en una región con la que tenemos un tratado comercial vigente con Estados Unidos y Canadá. Veamos los siguientes cuadros sobre la inversión en energía de la región del TMEC y respecto a otras regiones económicas.

Los países que consideres que la inversión en energía con una visión localista es suficiente para estar acorde con el mercado energético mundial, sólo estará creando placebos de corto plazo y estará destinado a ser un país mediocre y sin una misión de largo plazo.

El total de inversión en energía mundial se concentra alrededor del 75% a 80% en tres regiones:

Si los coartas y controlas, los recursos económicos tienen un límite, se creará el efecto de “invernar circulante”, el no permitir que otros tomen el riesgo de algo que la inversión pública no puede hacer o sostener.

Los países asiáticos son parte importante de este cambio por el número de población y las necesidades que tiene esta región ante la creciente demanda de energías primarias. En la siguiente tabla observamos cómo han invertido en electricidad.

Con relación a otras regiones, los países asiáticos están apostando en conjunto al mercado de la electricidad.

Europa está invirtiendo en tener un mejor aprovechamiento de las energías primarias como se observa en la tabla siguiente:

En el mundo podemos crear muchos placebos para la mente o el cuerpo, pero en los hechos energéticos y financieros, la única forma de agradar a un mercado es permitiendo que el capital fluya el con reglamentaciones claras, normas y leyes que permitan un balance entre las necesidades y la manera como los proyectos e inversiones permanezcan en el largo plazo.

¿Cuál es el placebo en México? conformarnos con lo actual o simplemente pensar que hacemos las cosas correctas en el corto plazo.

Esta oportunidad única que tendremos tiene fecha de caducidad si no lo aprovechamos acentuando las bases en 2021 de una transición energética con base al aprovechamiento de las energías primarias y permitiendo un mercado equilibrado entre lo público o privado, de lo contrario estaremos destinados a continuar ampliando el déficit de nuestra balanza comercial, indicando al mundo ven, acércate conmigo porque quiero importar tus productos, servicios y materias primas porque mi mercado no tiene la forma de como producir.

Agradezco a todos cada uno de los que leyeron mis artículos, esperando haber podido aportar conocimiento. No deseo un feliz 2021, prefiero decir que tu misión se consolide en hechos para poder vivir en tu entorno.

* Ramsés Pech. Industry of hydrocarbons, geothermal energy, energy and economics expert, currently serves as Advisor on energy and economy projects both for private industry as Governments, partner of Caraíva Group and Associates.

Jueves 31 de diciembre de 2020.

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