La temporada 2025/26 de caña en Tailandia presenta un panorama mixto, con buenas condiciones en varias regiones del país, pero con creciente preocupación por la propagación de la enfermedad de la hoja blanca de la caña (WCLD, por sus siglas en inglés) en el noreste superior.
Esta enfermedad, identificada por el empalidecimiento de las hojas de caña, afecta el desarrollo de las plantas al retrasar el crecimiento, inhibir el macollamiento y reducir la productividad agrícola. Aunque se había reportado en ciclos anteriores, este año ha adquirido mayor relevancia por su expansión en zonas de suelo arenoso y altitudes elevadas, condiciones consideradas propicias para su desarrollo.
A pesar del riesgo sanitario, se estima que la superficie sembrada con caña aumentará 4.9 % interanual. No obstante, esta proyección excluye los campos abandonados, principalmente de caña de retoño, que no han recibido mantenimiento por parte de los agricultores. La incertidumbre generada por la enfermedad y el retraso en los pagos de apoyo gubernamental ha llevado a muchos productores a suspender inversiones en fertilización y control de malezas.
De acuerdo con CZ, en años anteriores, los terrenos desarraigados por la sequía se convirtieron en cultivos de yuca. Este ciclo, en cambio, muchos agricultores han optado por dejar las parcelas en barbecho, con la intención de replantar caña durante la próxima ventana de siembra en octubre, correspondiente a la campaña 2025/26.
Por otra parte, las regiones Central, Norte y Este del país muestran un desempeño favorable. En la región Central, la disponibilidad de agua y el predominio de suelos arcillosos han evitado la presencia de WCLD. Las zonas del Norte y del Este también reportan un desarrollo normal de los cultivos. Incluso el Bajo Noreste, aunque presenta algunos casos de la enfermedad, se espera que registre una cosecha relativamente buena.

Las condiciones climáticas han sido favorables en lo que va del año, con precipitaciones suficientes que han permitido una recuperación adecuada de la caña de retoño, a diferencia de los dos ciclos anteriores marcados por sequías. Sin embargo, persisten riesgos asociados a lluvias excesivas o mal sincronizadas. Inundaciones prolongadas, de más de dos semanas, podrían afectar la producción en zonas bajas si no se implementa un sistema de drenaje adecuado.
Con base en los actuales pronósticos, se estima que Tailandia podría triturar 102.7 millones de toneladas de caña en la próxima zafra, lo que representaría el mayor volumen de los últimos seis años. No obstante, factores como la evolución del brote de WCLD en el noreste y el comportamiento de las lluvias serán determinantes para confirmar este escenario.
Finalmente, los analistas advierten que si no se controla la enfermedad de la hoja blanca de la caña, su impacto podría intensificarse en futuras temporadas. La siembra del ciclo 2026/27, programada para comenzar en octubre, estará marcada por esta incertidumbre.
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