El Senado de la Nación dio media sanción a un nuevo marco regulatorio para los biocombustibles que eleva del 12% al 15% el corte obligatorio de bioetanol en las naftas y lleva al 10% el porcentaje de biodiésel incorporado al gasoil. La iniciativa deberá ser tratada por la Cámara de Diputados antes de convertirse en ley.
La reforma contempla cambios para las provincias productoras de caña de azúcar, maíz y soja. En Tucumán, principal polo azucarero del país, el aumento del corte incrementaría la demanda de alcohol combustible producido a partir de caña de azúcar.
El punto central del proyecto es el aumento del porcentaje obligatorio de biocombustibles que deben incorporar las naftas y el gasoil comercializados en la Argentina. Para el bioetanol, el corte pasará del 12% al 15%, mientras que para el biodiésel llegará al 10%.
Esto significa que cada litro de nafta deberá contener una proporción mayor de alcohol producido principalmente a partir de caña de azúcar y maíz. En términos económicos, el cambio generará una demanda adicional que deberá ser abastecida por las plantas instaladas o mediante nuevas inversiones.
La iniciativa también procura establecer reglas para la fijación de precios, la asignación de volúmenes y la participación de los productores.
La aprobación del Senado constituye solamente una media sanción. El proyecto aún debe superar el debate en Diputados, donde podría recibir modificaciones. Por lo tanto, el corte del 15% todavía no se encuentra vigente.
El bioetanol elaborado con caña de azúcar es considerado una fuente de energía renovable debido a que su materia prima puede volver a cultivarse después de cada cosecha. A diferencia del petróleo, no depende de una reserva geológica que necesita millones de años para formarse.
Sin embargo, durante la producción de caña, su transporte, la fabricación de fertilizantes, el funcionamiento de los ingenios y el proceso de destilación se consume energía y se generan emisiones. En el proceso también intervienen factores como el uso de agua, el tratamiento de la vinaza, la quema de cañaverales, el cuidado del suelo y los posibles cambios en el uso de la tierra.
El bioetanol tampoco elimina las emisiones cuando se quema dentro de un motor. Durante su crecimiento, la caña absorbe dióxido de carbono y compensa una parte del CO₂ liberado posteriormente. Además, una mayor proporción de etanol desplaza una cantidad equivalente de nafta de origen fósil.
En el caso de Tucumán, una mayor utilización de caña para producir bioetanol representaría una alternativa adicional para la materia prima de la industria azucarera, que atraviesa periódicamente ciclos de sobreproducción que deprimen los precios y afectan especialmente a los pequeños y medianos cañeros.
El corte del 15% ampliaría la demanda interna de bioetanol y podría incentivar inversiones en destilerías, plantas deshidratadoras, almacenamiento y logística, además de generar actividad en talleres, transporte, servicios industriales y fabricación de equipos.
De acuerdo con Que Diario, la expansión también permitiría avanzar hacia un modelo de biorrefinería en el que los ingenios diversifiquen su producción. De una misma tonelada de caña pueden obtenerse azúcar, alcohol, energía eléctrica mediante el aprovechamiento del bagazo, fertilizantes y, con tecnologías más avanzadas, biogás o biometano.
Representantes del sector estiman que el nuevo régimen podría movilizar inversiones superiores a los USD 1.000 millones en el país.
Un mayor uso de bioetanol reduciría la cantidad de nafta de origen fósil utilizada en la mezcla y, según las condiciones del mercado, podría disminuir la necesidad de importar combustibles o componentes para su elaboración.
La producción de biocombustibles se desarrolla en provincias agrícolas como Tucumán, Salta, Jujuy, Córdoba y Santa Fe, mientras que la producción de hidrocarburos se concentra en determinadas cuencas.
También te puede interesar leer:
SLP contará con oficina de certificadora internacional para el sector agroalimentario
Industria azucarera necesita fortalecer Ley Cañera y recuperar mercado del jarabe de maíz
Empresa utilizada por Pemex para exportar a Cuba cambia de nombre por segunda vez en 2026

