Las lluvias registradas en México entre enero y los primeros días de junio de 2026 han sido 15 % más intensas que el promedio climatológico de los últimos 30 años, informó Jorge Zavala Hidalgo, investigador del Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático (ICAyCC) de la UNAM.
El especialista explicó que las evaluaciones sobre precipitación se realizan con base en el promedio climatológico y no mediante comparaciones con años específicos. Señaló que en 2025 se registraron lluvias abundantes, mientras que en 2024 las precipitaciones fueron escasas, por lo que contrastar el comportamiento actual con alguno de esos años no permite una evaluación suficientemente representativa.
Zavala Hidalgo precisó que la distribución de la lluvia no ha sido uniforme en el país. Indicó que, aunque en lo que va de 2026 las condiciones han sido anómalas para México, la situación varía según la región, ya que la mayor parte del territorio nacional se encuentra por debajo de su promedio de precipitación, mientras que la zona centro registra acumulados superiores a los habituales.
El fundador del grupo de Interacción Océano-Atmósfera del ICAyCC destacó que conocer la cantidad de lluvia esperada en cada época del año es fundamental para la toma de decisiones, particularmente en materia de gestión del agua y operación de sistemas de presas.
Respecto a los remanentes de la depresión tropical Boris, señaló que el Servicio Meteorológico Nacional prevé lluvias muy fuertes en Jalisco, Colima, Michoacán, Guerrero y Oaxaca, así como lluvias fuertes en Puebla, Estado de México, Morelos y Ciudad de México.
Agregó que estas condiciones persistirán durante la semana, incluido el 11 de junio, fecha de inauguración de la Copa Mundial de la FIFA 2026, de acuerdo con la información actualizada por la Comisión Nacional del Agua a través del Servicio Meteorológico Nacional.
“Climatológicamente, la mayoría de los días 11 de junio llueve”, recordó Zavala Hidalgo.
Añadió que, además de los remanentes de Boris, que tocó los límites de Guerrero y Oaxaca, existe otro sistema en Centroamérica: la tormenta tropical Cristina, que continúa generando precipitaciones y cuya evolución deberá mantenerse bajo observación.
El doctor en Oceanografía Física destacó que el conocimiento sobre la variabilidad de las lluvias en las distintas regiones del país ha avanzado de manera significativa, considerando factores como la época del año, la ubicación geográfica y la influencia de fenómenos climáticos como El Niño.
Sobre la temporada de ciclones tropicales, que inició el 15 de mayo y concluirá en noviembre, indicó que hasta el momento su comportamiento se mantiene dentro de los parámetros estadísticos esperados. No obstante, conforme avance el año, podría ubicarse por encima del promedio en el Pacífico y ligeramente por debajo en el Atlántico.
De acuerdo con UNAM Global, Zavala Hidalgo señaló que actualmente la influencia de El Niño es limitada, aunque se prevé un fortalecimiento hacia finales de este año y durante los primeros meses de 2027. De acuerdo con el especialista, sus efectos podrían reflejarse con mayor claridad en las precipitaciones, las temperaturas y la calidad del aire durante la primavera del próximo año.
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