• mar. Abr 28th, 2026

Futuros de maíz y soja repuntan hasta 6% tras conflicto con Irán

Los precios de los cereales en Estados Unidos registraron un repunte desde el inicio de la guerra con Irán, lo que ha impulsado una ola de ventas de maíz, soja y trigo por parte de agricultores que habían almacenado las cosechas del año pasado debido a los bajos precios.

Desde que Estados Unidos e Israel atacaron a Irán, productores del Medio Oeste han aprovechado el aumento de los precios para vender maíz, soja y trigo almacenados a productores de etanol y a grandes comerciantes, entre ellos Archer-Daniels-Midland. Al mismo tiempo, algunos agricultores se apresuraron a firmar contratos para la preventa de cosechas que aún no han sembrado y que esperan recolectar durante este año.

El repunte de los precios también estuvo vinculado al incremento del petróleo derivado del conflicto, lo que elevó los valores de los cultivos utilizados para producir biocombustibles. La guerra, además, provocó perturbaciones en los envíos clave de fertilizantes.

En los mercados de futuros, la soja alcanzó el jueves un máximo de mayo de 2024 al superar los 12 dólares por bushel en la Bolsa de Comercio de Chicago. Los futuros del maíz alcanzaron esta semana su nivel más alto desde mayo de 2025, mientras que el trigo registró su nivel más alto desde junio de 2024.

El aumento de los precios sorprendió a muchos productores y permitió asegurar ganancias moderadas para compensar el incremento en los costos de fertilizantes, productos químicos y semillas, aunque varios agricultores señalaron que los márgenes aún no son suficientes para poner fin a la recesión que enfrenta la economía agrícola.

Dave Kestel, agricultor de Manhattan, Illinois, indicó que vendió alrededor del 40% del maíz y la soja que cosechó el año pasado y aproximadamente el 10% de lo que espera cosechar en 2026. Explicó que había estado pagando cargos diarios por el almacenamiento de las cosechas del año pasado y decidió vender cuando subieron los precios.

“Estaba haciendo el baile de la alegría del granjero”, dijo Kestel.

Algunos productores también han comenzado a vender por adelantado parte de sus futuras cosechas. Keaton Lyons, quien cultiva unas 1200 acres en Rensselaer, Indiana, acordó vender unos 100 000 bushels de maíz que plantará próximamente.

“En cuanto al precio, me siento muy bien”, dijo Lyons. “Lo que me preocupa es que aún no hemos sembrado ni una semilla y ya tenemos el 65% vendido”.

Los analistas señalaron que los agricultores se apresuraron a comercializar sus granos en medio de la recuperación de los precios, mientras persisten dudas sobre cuánto tiempo podría prolongarse esta tendencia. En algunos casos, los precios del maíz y la soja han subido alrededor de un 6% respecto a los niveles previos al inicio de la guerra.

Según datos del Departamento de Agricultura de Estados Unidos, al 1 de diciembre los agricultores almacenaban un 14% más de maíz en sus explotaciones que el año anterior y un 2% más de soja.

Muchos productores ya habían vendido gran parte de la cosecha de soja del año pasado a finales de 2025, pero una mayor proporción de maíz permanecía sin precio, por lo que el reciente repunte podría representar un apoyo para las explotaciones con mayor dependencia de este cultivo, señaló Wesley Davis, socio de Meridian Agribusiness Advisors.

En Waseca, Minnesota, Richard Guse, quien cultiva unas 3.500 acres con su hermano y su hijo, informó que obtuvo una pequeña ganancia al vender aproximadamente un tercio de su cosecha de maíz de 2025 al productor de etanol Guardian Energy por 4,25 dólares por bushel esta semana.

“Los precios han subido muy rápido”, dijo Guse. “Bajan mucho más rápido de lo que suben”.

De acuerdo con Reuters, el año pasado los precios de los granos se debilitaron debido a la abundante oferta y al impacto que tuvo en las exportaciones de soja la guerra comercial del presidente Donald Trump con China. En ese contexto, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos ha comenzado a distribuir 12 mil millones de dólares en ayudas a los agricultores perjudicados por la política comercial de Trump.

De acuerdo con analistas, estas ayudas fortalecen los balances financieros a corto plazo, aunque aportan poco para mejorar la rentabilidad estructural del sector agrícola.”Básicamente estamos llenando todos nuestros silos de grano en Norteamérica y Sudamérica en este preciso momento”, dijo Julio Garros, director de operaciones de Bunge, durante un evento para inversores el martes.

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