• mar. Abr 28th, 2026

Maíz y soja caen en Chicago tras informe del USDA que confirma mayor oferta global

El maíz registró una fuerte baja y la soja volvió a caer en el mercado de Chicago tras la publicación del primer informe mensual del año del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA). El mercado reaccionó a la confirmación de una mayor disponibilidad de granos de la prevista, tanto en Estados Unidos como a nivel global, lo que derivó en una rápida corrección de los precios.

En ese contexto, el contrato enero de maíz cayó US$9,45 por tonelada y cerró en US$165, el nivel más bajo en casi tres meses. En tanto, la soja retrocedió US$5,70 y finalizó la jornada en US$379 por tonelada.

En la Argentina, el impacto fue más moderado. De acuerdo con los analistas, el mercado local ya tenía incorporada parte de la baja y opera con menor volumen y mayor cautela que Chicago. En el mercado A3, la soja descendió US$0,3 y cerró en US$348 por tonelada, mientras que el maíz bajó US$3 y terminó en US$198. La dinámica del mercado interno y la demanda física atenuaron el traslado de la baja externa.

En el caso de la soja en Estados Unidos, los analistas señalaron que la caída respondió a una combinación de factores incluidos en el informe del USDA. Por un lado, el organismo ajustó al alza la producción de Brasil y, por otro, incrementó los stocks finales proyectados para Estados Unidos. Eugenio Irazuegui explicó que “la difusión de los balances oficiales revirtió las mejoras iniciales y terminó retrayendo los precios algo más de 5 dólares por tonelada”. Según su análisis, tanto el mayor volumen de la cosecha brasileña como la recomposición de las existencias estadounidenses presionaron las cotizaciones.

El USDA elevó la producción de Brasil a 178 millones de toneladas, un volumen récord impulsado por el avance de las primeras cosechas en Mato Grosso. Al mismo tiempo, publicó una nueva medición de stocks físicos en Estados Unidos, que derivó en una suba de más del 20% respecto del mes anterior, llevando las existencias finales proyectadas a 9,52 millones de toneladas, un nivel ubicado en el extremo superior de lo que esperaba el mercado.

El maíz mostró una reacción aún más pronunciada. La baja se profundizó luego de que el USDA difundiera tanto las hojas de balance como los datos de stocks físicos en Estados Unidos. Desde Zeni indicaron que la fuerte suba de existencias generó una salida rápida de posiciones compradas, lo que aceleró la caída de los precios. El organismo relevó stocks por 337,38 millones de toneladas, un 10% más que un año atrás, y además ajustó al alza la producción estadounidense hasta 432,34 millones de toneladas. Ese conjunto de datos amplió el récord productivo y elevó los stocks finales proyectados para la campaña 2025/26 a 56,56 millones de toneladas, muy por encima de las estimaciones privadas.

Germán Iturriza señaló que el informe desarmó una expectativa que el mercado venía sosteniendo. “Había mucha expectativa puesta en una reducción del rinde del maíz en Estados Unidos, y eso finalmente no ocurrió”, explicó. Por el contrario, indicó que el USDA mostró una leve mejora en los rindes y un aumento del área sembrada. “Lo que terminó pesando no fue un solo dato, sino la combinación”, afirmó, al detallar que el mayor uso de superficie junto con mejores rindes derivó en un incremento de la producción en una campaña que ya partía de un nivel elevado de abastecimiento. “Era un mercado que ya estaba bien provisto y esto terminó siendo un golpe adicional”, resumió.

El analista agregó que la reacción fue inmediata porque el mercado estaba posicionado para otro escenario. “Chicago venía operando con una expectativa que no se confirmó”, señaló. “Cuando eso pasa, la reacción suele ser rápida, porque hay que salir a desarmar posiciones”, agregó. A este escenario se sumó una revisión al alza de la producción china. “El USDA agregó más oferta a nivel global y eso también pesó”, indicó. “Con más grano disponible en el mundo, el mensaje para el mercado fue claro”, concluyó.

En la misma línea, Paulina Lescano coincidió en que el informe consolidó un escenario para el que el mercado no estaba completamente preparado. “El reporte fue claramente bajista, pero sobre todo porque confirmó que la oferta es más grande de lo que muchos esperaban”, explicó. Según su análisis, el impacto fue más fuerte en el maíz y terminó arrastrando al resto del complejo. “La soja también fue bajista, pero en gran medida quedó arrastrada por lo que pasó con el maíz”, señaló.

En el caso de la oleaginosa, Lescano indicó que el foco estuvo en el ajuste de las exportaciones. “China finalmente está comprando, pero no en el momento del año en el que suele hacerlo”, afirmó. Ese corrimiento impactó de manera directa en los stocks finales. “Cuando bajan las exportaciones, todo termina yendo a existencias, y eso pesa mucho en la formación de precios”, explicó. “Entre Estados Unidos y Sudamérica, el USDA volvió a mostrar un escenario de abundancia. Con más grano disponible, se hace muy difícil sostener valores”, concluyó.

De acuerdo con La Nación, Ariel Tejera, de Grassi SA, señaló que el informe del USDA fue especialmente duro para el mercado, al desarmar las expectativas previas. “El dato de producción de maíz fue realmente chocante”, afirmó, al destacar que el ajuste se dio en sentido contrario a lo que esperaban los operadores. “El mercado quedó totalmente tomado por sorpresa”, agregó, en referencia a la magnitud de la corrección observada en Chicago.

En cuanto a la Argentina, Tejera indicó que el impacto fue parcial. “La caída se sintió de forma parcial, con bajas más acotadas que en Chicago”, explicó. En soja, sostuvo que el sesgo bajista estuvo más vinculado al frente comercial que a la producción. “Cuando no aparece la demanda, todo termina acumulándose en stocks”, señaló, y agregó que ese escenario deja poco margen para sostener los precios en el corto plazo.

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