En la región cañera de Atencingo, Puebla, la presencia de la plaga conocida como fusario ha sido mínima, a diferencia de otras zonas del país donde el daño ha sido considerable. En Quintana Roo, por ejemplo, este insecto afectó 10 mil hectáreas y ocasionó fuertes pérdidas económicas para los productores, informó José Alberto García Flores, secretario de Gestión de Crédito de la Confederación Nacional de Propietarios Rurales (CNPR).
El fusario ataca la raíz de la caña de azúcar, provocando marchitamiento y, en casos graves, el secado total de la planta. Esto reduce el rendimiento y eleva los costos de combate, lo que impacta directamente en los ingresos de los productores. Según García Flores, en Puebla las áreas afectadas son reducidas, mientras que Quintana Roo encabeza la lista de zonas más dañadas, seguida por Oaxaca, Chiapas, Veracruz y, en menor medida, Morelos.
Previo al inicio de la zafra 2025-2026, y con el respaldo de investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México y del Colegio de Postgraduados, se solicitó a las uniones locales reportar de inmediato cualquier síntoma de la plaga para efectuar análisis y aplicar medidas de control.
El representante de la CNPR destacó en entrevista para e-consulta, que la cadena productiva está comprometida a destinar recursos humanos, técnicos y tecnológicos para atender cualquier amenaza. Reconoció que, además de las plagas, la sequía ha afectado en distinta medida a este cultivo, considerado un generador importante de riqueza social y económica.
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