La dependencia de México respecto al maíz estadounidense alcanzará este año uno de sus niveles más altos, en un contexto marcado por tensiones comerciales y retos internos en la producción nacional. Durante el Primer Foro del Maíz Industrializado, organizado por la Cámara Nacional del Maíz Industrializado (CANAMI), se expuso que más de 90% del maíz importado por México en 2024 provendrá de Estados Unidos, con un volumen estimado de 24.5 millones de toneladas.
México continúa posicionándose como la cuna del maíz, un elemento que los gobiernos de la 4T han destacado como patrimonio cultural y símbolo nacional. Sin embargo, el país solo produce 41% de lo que consume, por debajo del rango de entre 70 y 75% recomendado por la FAO para garantizar seguridad alimentaria. El volumen restante se adquiere principalmente a Estados Unidos, con un valor cercano a 18 mil millones de dólares.
Cifras del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas, encabezado por Juan Carlos Anaya, muestran que en 1994 México producía 29 millones de toneladas de granos y alcanzaba 87% de autosuficiencia en maíz. Tres décadas después, la producción creció 18%, pero el consumo aumentó a 48 millones de toneladas, lo que consolidó una dependencia estructural creciente. Las condiciones climáticas también incidieron en esta tendencia. En Sinaloa, por ejemplo, la producción cayó de 6.5 millones de toneladas en 2023 a 3.1 millones, mientras que el trigo enfrenta su peor resultado en seis décadas.
A estos factores se suma la falta de políticas públicas orientadas a mejorar la productividad, el acceso a semillas, el financiamiento y los seguros agrícolas, lo que contribuye al deterioro de la autosuficiencia. Los precios de garantía fijados por el gobierno también influyen en el desempeño del sector. Actualmente se ubican en 7 mil 200 pesos por tonelada, mientras que el mercado paga alrededor de 5 mil 500 pesos. De acuerdo con especialistas, esta diferencia ha generado bodegas llenas, costos financieros adicionales y pérdidas públicas superiores a ocho mil millones de pesos. Además, los programas de comercialización que daban certidumbre a los productores fueron desmantelados.
En ese contexto, diversos actores del sector señalan la necesidad de recuperar esquemas como el ingreso objetivo y la agricultura por contrato, que anteriormente permitían ordenar la comercialización y reducir distorsiones, integrando a productores de todos los tamaños bajo reglas claras y mecanismos de cobertura similares a los utilizados en Estados Unidos.
En otro tema económico, el gobierno federal firmó la renovación del Paquete Contra la Inflación y la Carestía (Pacic), con el objetivo de mantener el precio de la canasta básica en 910 pesos. El acuerdo, que se actualiza cada seis meses, involucra a productores y cadenas de autoservicio para evitar incrementos en productos esenciales. La medida busca aportar estabilidad a la economía familiar y contener presiones inflacionarias en alimentos, aunque su permanencia dependerá de factores como los costos de producción y la logística.
En el sector automotriz, Honda informó que reanudará gradualmente la producción en sus plantas de Norteamérica tras asegurar un suministro mínimo de chips, luego de semanas de ajustes por la escasez de componentes de Nexperia. La interrupción afectó operaciones en México, Estados Unidos y Canadá desde finales de octubre. La compañía señaló que la normalización de sus procesos aún depende de la evolución del mercado global de semiconductores.
Por su parte, América Móvil evalúa una nueva emisión de bonos sénior con vencimientos en 2029 y 2034, destinada a fines corporativos y al refinanciamiento de deuda de corto plazo. De acuerdo con información preliminar, los rendimientos se ubicarían ligeramente por encima de los bonos del Tesoro mexicano. Moody’s y S&P prevén que la operación, estimada en hasta 15 mil millones de pesos, mantendrá estable el perfil de apalancamiento de la compañía, respaldado por su diversificación de ingresos y una estrategia financiera conservadora.
De acuerdo con El Debate, la industria manufacturera mexicana continúa enfrentando una contracción sostenida en el empleo. Según datos del Inegi, septiembre registró una caída mensual de 0.1% y un descenso anual de 2.6% en la nómina del sector, con afectaciones más pronunciadas en ramas como equipo de transporte, madera y textiles. El índice de volumen físico también presentó un retroceso de 0.5%, en contraste con el crecimiento observado durante 2024.
También te puede interesar leer:
Paro nacional del FNRCM este lunes: cierre de carreteras, aduanas y complejos industriales
Reporte semanal No. 7 registra descensos en precios de azúcar estándar y refinada
Primer balance mensual de edulcorantes 2025/2026 reporta oferta de 1.26 Mt

