• mar. Abr 28th, 2026

La energía limpia avanza en China y se frena en EE. UU. durante 2025

China se mantiene a la vanguardia en la generación de energía limpia y utiliza más energía nuclear, solar, eólica y bioenergética que cualquier otra nación. La producción de electricidad a partir de estas fuentes se encamina a registrar su séptimo año consecutivo de fuerte crecimiento. Durante los primeros 11 meses de 2025, la producción total de energía limpia aumentó un 15,4 % respecto al año anterior, de acuerdo con datos de Ember.

En 2025, las fuentes de energía limpia generarán por primera vez más del 40 % de la electricidad suministrada por los servicios públicos de China, mientras que la participación de los combustibles fósiles caerá a un mínimo histórico. Si bien los combustibles fósiles continúan siendo el principal componente del sistema energético del país, desde 2019 la producción de energía limpia ha crecido más de cuatro veces más rápido que la generación basada en fuentes fósiles.

Este desempeño se explica por la expansión sostenida de la capacidad solar, eólica, nuclear y de almacenamiento con baterías, que China prevé continuar ampliando durante aproximadamente la próxima década, lo que apunta a un aumento gradual de la participación de la energía limpia en su matriz de generación eléctrica.

El avance también se refleja en el comercio internacional. China ha fortalecido su presencia en los mercados globales mediante exportaciones récord de tecnología limpia, que superaron los 180 mil millones de dólares durante los primeros 10 meses de 2025, según datos aduaneros compilados por Ember.

Los sistemas de almacenamiento de baterías se consolidaron como la exportación más valiosa, con ventas cercanas a los 66 mil millones de dólares, seguidos por alrededor de 54 mil millones de dólares en exportaciones de vehículos eléctricos. A ello se suman las exportaciones de equipos de red y de sistemas de calefacción y refrigeración, que también alcanzaron niveles récord en 2025, reforzando el papel de China como proveedor dominante de hardware para el proceso de electrificación global.

En contraste, el avance de la energía limpia en Estados Unidos se revirtió en 2025, luego de que el apoyo federal a las energías renovables fuera eliminado durante la segunda administración del presidente Donald Trump. De acuerdo con las previsiones, se espera que los fuertes recortes a los créditos fiscales para los desarrolladores de energía reduzcan las inversiones en energía limpia en los próximos años y dejen al sistema energético estadounidense fuertemente dependiente de los combustibles fósiles.

El gas natural se mantuvo como la principal fuente de generación eléctrica en Estados Unidos; sin embargo, en 2025 las plantas de carbón registraron el mayor incremento en producción, impulsadas en gran medida por el aumento en los precios del gas, lo que redujo los márgenes de las empresas de servicios públicos. La generación eléctrica a partir de carbón aumentó un 13 % entre enero y noviembre respecto al mismo periodo del año anterior, su nivel más alto en tres años, según datos de Ember.

Dado que las plantas de carbón emiten considerablemente más dióxido de carbono que las de gas (más de 900.000 toneladas métricas de CO2 por teravatio hora frente a unas 550.000 toneladas en el caso del gas), las emisiones del sector energético estadounidense también aumentaron en 2025. Las emisiones totales de las plantas de carbón y gas alcanzaron 1.526 millones de toneladas métricas de CO2 entre enero y noviembre, un 3 % más que en el mismo periodo de 2024 y el nivel más alto desde 2021, de acuerdo con Ember.

Con la expectativa de que los precios del gas natural en Estados Unidos cierren 2025 aproximadamente un 50 % por encima del promedio de 2024, se prevé que las empresas de servicios públicos recurran en mayor medida al carbón para cubrir la demanda invernal.

Pese a este mayor uso de carbón, las empresas de servicios públicos estadounidenses también desplegaron en 2025 una capacidad récord de almacenamiento en baterías para captar excedentes de energía solar y eólica. La capacidad total instalada de almacenamiento en baterías superó los 39 gigavatios, lo que representó un incremento del 43 % respecto a 2024, según el portal de datos energéticos Cleanview.

Este crecimiento está modificando los flujos de energía en las principales redes eléctricas del país. En California y Texas, la capacidad instalada de baterías ha sido suficiente para alterar de forma relevante la matriz de generación durante los picos de demanda. El Operador Independiente del Sistema de California (CAISO) utiliza baterías para suministrar entre el 15 % y el 18 % de la electricidad durante los picos de demanda vespertinos, de acuerdo con datos de Grid Status. En el Consejo de Confiabilidad Eléctrica de Texas (ERCOT), alrededor del 3 % de la electricidad durante los picos de demanda provino de sistemas de almacenamiento en baterías, frente a niveles cercanos a cero un año antes.

En paralelo, los sistemas de energía solar alcanzaron en 2025 cuotas récord de participación en el suministro eléctrico de servicios públicos en varios países. Aunque China y Estados Unidos suelen concentrar la atención en materia de capacidad instalada, la expansión de la energía solar se ha extendido tanto a economías desarrolladas como emergentes.

De acuerdo con Reuters, en 2025, países como Bulgaria, Pakistán, Hungría y Polonia obtendrían aproximadamente el 20 % o más de su electricidad a partir de parques solares, lo que contribuyó a reducir costos y emisiones.

Para 2026, se prevé que la participación de la generación solar establezca nuevos récords en un mayor número de países, manteniendo el avance de la transición energética global.

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