Ante los rumores sobre una posible salida de Iberdrola del país, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo aseguró que México mantiene condiciones claras y seguras para la inversión privada en generación eléctrica, con el 46 % del mercado aún disponible para actores no estatales.
Durante su conferencia matutina del 24 de julio, la mandataria fue consultada sobre versiones que indican que la empresa española habría contratado a la firma financiera Barclays para vender 15 plantas, principalmente de energías renovables, por unos 4,700 millones de dólares. Sheinbaum aclaró que “la Secretaría de Energía informó que Iberdrola tenía una serie de inversiones que quería hacer en México”, aunque reconoció que dicha información aún no ha sido confirmada oficialmente.
De concretarse la operación, la venta incluiría activos de ciclo combinado y plantas renovables distribuidas en 12 estados, lo que marcaría el retiro total de Iberdrola del país. La empresa, históricamente una de las más activas en el sector eléctrico mexicano, no ha emitido comentarios oficiales, pero trascendió que estaría reorientando sus inversiones hacia mercados con marcos regulatorios más estables, como Estados Unidos y Reino Unido, enfocados en la digitalización de redes y proyectos de transición energética.
Frente a este escenario, la presidenta sostuvo que una eventual salida de Iberdrola no estaría vinculada a la certeza jurídica. “La inversión privada en generación eléctrica es viable, está muy claro cuáles son las reglas actuales para que puedan desarrollarse, lo que pedimos es que las sociedades de autoabasto se pongan en regla”, afirmó.
Sheinbaum explicó que el modelo eléctrico nacional permite a los privados generar energía y venderla tanto a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) como al mercado eléctrico mayorista, bajo un esquema que promueve la adopción de tecnologías limpias. “Hay cerca de 6,000 MW en donde pueden generar eso. Y la Secretaría de Energía está abriendo todos los mecanismos para que eso sea posible”, subrayó.
Consultada sobre la posibilidad de que el Estado adquiera las plantas en venta, como ocurrió en 2024, respondió que “no lo tenemos contemplado, pero tampoco niego que pudiera plantearse una posibilidad”.
Cabe recordar que a inicios de 2024, durante la administración de Andrés Manuel López Obrador, el gobierno adquirió 13 plantas de Iberdrola por 6,200 millones de dólares. En ese momento, la operación fue celebrada por el expresidente como una “nueva nacionalización” del sector. Sheinbaum respaldó esa decisión señalando que “se compraron para que CFE tuviera el 54 % de la generación eléctrica, no es solamente un asunto de convicción, es por la estabilidad del sistema eléctrico nacional”.
Uno de los puntos de mayor conflicto ha sido el sistema de sociedades de autoabasto, que la presidenta considera ilegales incluso tras las reformas energéticas de gobiernos anteriores. “Una cosa es el autoabasto propio. Pero es muy distinto que pongas generadores eólicos en el sureste y le vendas energía a una tienda en Nuevo León usando las líneas de la CFE y pagando muy poco por ello”, puntualizó.
En 2021, el expresidente López Obrador ya había advertido sobre la necesidad de renegociar los contratos de autoabasto, argumentando que su diseño original contravenía el mandato constitucional que reservaba la generación eléctrica al Estado. Este esquema fue clave en el modelo de operación de Iberdrola en el país.
Al cierre de su intervención, Sheinbaum afirmó que el gobierno investigará la veracidad de la información y concluyó: “Hay muchas empresas que tienen deseos de seguir participando en la generación eléctrica en México”.
De acuerdo con Energía Estratégica, desde su llegada, Iberdrola ha desempeñado un papel relevante en el sector energético nacional. La empresa ha invertido más de 5,000 millones de dólares en el país y ha operado instalaciones en al menos 12 estados. En 2017, fue la primera firma privada en participar como compradora en una subasta de largo plazo, con una capacidad instalada cercana a los 9,000 MW a través de plantas de ciclo combinado, fotovoltaicas y eólicas.
En 2023, anunció una inversión de 1,000 millones de dólares para un proyecto solar en Nuevo León. Sin embargo, tras la venta de activos en 2024, ese tipo de anuncios desaparecieron de su portafolio público. Actualmente, Iberdrola México mantiene una capacidad instalada superior a 2.6 GW mediante seis parques eólicos, tres plantas fotovoltaicas y seis centrales de cogeneración y ciclo combinado. La posible venta representaría una porción significativa del 45 % del mercado que aún mantenía en el país, lo que podría interpretarse como su retiro definitivo del mercado mexicano.
También te puede interesar leer:
Argentina supera los 10 millones de toneladas de caña molida en la zafra 2025
Coca-Cola Femsa ajustará oferta y precios por menor consumo y caída en remesas
México y Brasil refuerzan cooperación en comercio, salud y etanol

