El sector cañero en México enfrenta una crisis que va más allá de lo económico; se trata también de una problemática social, ambiental y productiva. De acuerdo con reportes recientes, el rendimiento promedio nacional ha caído a 67 toneladas por hectárea, una disminución significativa si se considera que hace tres décadas superaba las 100 toneladas.
Productores de caña de azúcar han expresado su inconformidad ante lo que consideran abandono por parte de sus dirigentes y del propio gobierno. En redes sociales, los cañeros han cuestionado el liderazgo de Carlos Blackaller Ayala, acusándolo de mantenerse al margen de la problemática del sector y de actuar subordinado a un gobierno que, aseguran, “les ha dado la espalda y los ha dejado a su suerte”.
“Una vergüenza y tristeza que los productores de caña de azúcar tengan a esta persona como líder nacional”, señalaron los Productores de Caña de Azúcar de México en un mensaje difundido públicamente, donde también le exigen a Blackaller Ayala que “dé la cara” ante la situación.
A través de Marlene Villalobos Valdivia, los productores también hicieron un llamado a los líderes locales de la CNPR y la ULPCA-CNC para que se solidaricen con los 180 mil cañeros del país y reduzcan a la mitad las cuotas por tonelada de caña para la próxima zafra.
Francisco Capistrán Barradas, productor del ingenio “La Gloria” en Veracruz, advirtió que “el sector cañero, como ocurre en el resto de los cultivos agrícolas del país, ha sido abandonado por el Gobierno Federal”. Indicó que el acceso a créditos para fertilizar ha desaparecido, mientras que los ingenios, ahora en manos privadas, se quedan con la mayor parte de las ganancias. “Cuando los ingenios eran del gobierno, al productor le daban el 44%. Ahora, con la privatización, es mucho menos, y para colmo, ellos tienen que pagar las cuotas al IMSS”, señaló. Añadió que “a un pequeño productor de 50 toneladas no le alcanza ni para pagar esas cuotas, aparte de las que se deben pagar a las organizaciones de productores de caña”.
De acuerdo con Política al Día, a la falta de apoyos institucionales se suman factores estructurales como la asignación de cuotas de exportación en los acuerdos comerciales, en los que además se compite en desventaja con endulzantes alternativos, la falta de mano de obra que ha migrado a otros cultivos o al extranjero, y los efectos de las sequías prolongadas. La ausencia de inversión en riego tecnificado y el deterioro ambiental agravan aún más el escenario.
Productores advierten que esta crisis, si no se atiende con urgencia, puede escalar a un problema de gobernabilidad, especialmente en las regiones donde la economía local depende directamente del cultivo y la industrialización de la caña de azúcar. Actualmente, esta actividad sustenta a miles de familias en al menos 16 estados del país.
Según denuncias de los propios cañeros, los ingenios se encuentran en condiciones precarias, con infraestructura obsoleta, sin reinversión y bajo control de empresarios privados que, afirman, “han saqueado al sector”. La falta de modernización, sumada al abandono gubernamental, ha colocado al campo cañero en una situación crítica que amenaza su viabilidad productiva, social y ambiental.
También te puede interesar leer:
Zafra 2024/25: Producción semanal suma 5,919 toneladas de azúcar
Brasil implementará E30 en gasolina y B15 en diésel desde agosto de 2025
Brasil implementará E30 en gasolina y B15 en diésel desde agosto de 2025

