La economía mexicana continúa mostrando señales de fragilidad, advirtió el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF) al dar a conocer sus indicadores adelantados correspondientes a noviembre de 2025.
El Indicador IMEF Manufacturero registró un retroceso al pasar de 46.9 a 45.5 puntos, lo que representó una caída mensual de 1.4 unidades. Con este resultado, el índice se mantuvo por vigésimo mes consecutivo en zona de contracción, lo que refleja un debilitamiento más acelerado en la actividad industrial. El indicador utiliza un rango de 0 a 100 puntos y considera el nivel de 50 como el umbral entre expansión y contracción de la actividad económica.
En contraste, el Indicador IMEF No Manufacturero se ubicó en 50.3 puntos en noviembre, manteniéndose en terreno de expansión, aunque con una ligera disminución de 0.2 unidades respecto a octubre. Con ello, los indicadores mostraron comportamientos divergentes, situación que, según el Instituto, “reflejando una dinámica económica aún frágil”.
El IMEF señaló que, a diferencia de octubre, cuando ambos indicadores sugerían cierta mejora, los datos de noviembre muestran una pérdida de tracción hacia el cierre del año, especialmente en el sector industrial.
Si bien el sector servicios conserva un nivel de expansión moderada, la debilidad persistente en manufactura y la desaceleración en algunos componentes clave del indicador no manufacturero limitan la posibilidad de una recuperación sostenida en el corto plazo, advirtió en su reporte mensual
Esta tendencia coincide con la evolución de otros componentes de la economía. Hasta el último dato disponible, correspondiente a agosto, el consumo registra una tasa de crecimiento acumulada de apenas 0.01 por ciento. Al incorporar el indicador oportuno con la proyección del INEGI para septiembre y octubre, el crecimiento se eleva a solo 0.35 por ciento anual, el menor para un periodo similar desde 2020.
La inversión fija también mantiene una trayectoria descendente, con una caída anual de 6.79 por ciento, la primera contracción desde 2020, en un contexto donde el gasto público ha reducido recursos destinados a inversión física como parte de la consolidación fiscal del gobierno.
En contraste, las exportaciones se han convertido en el principal motor de crecimiento. Sin embargo, al interior de estas se observa una reconfiguración: las exportaciones de equipo de cómputo con destino a Estados Unidos casi se han duplicado en el año, mientras que las relacionadas con la industria automotriz muestran una tendencia a la baja.
La actividad industrial acumula una contracción de 1.65 por ciento en el año, con todos los sectores reportando caídas anuales, algo que no ocurría desde 2020. La minería retrocede 3.20 por ciento y suma 27 meses consecutivos de contracción; los servicios básicos disminuyen 0.18 por ciento con cinco meses a la baja; la construcción cae 7.20 por ciento y acumula tres meses de retrocesos.
De acuerdo con El Economista, la manufactura, que representa aproximadamente 66 por ciento de la actividad industrial y 20.5 por ciento del PIB, registró una contracción anual de 2.26 por ciento en septiembre, sumando cuatro retrocesos consecutivos y marcando su mayor caída desde agosto de 2020.
n este contexto, el Banco de México prevé un crecimiento económico de 0.3 por ciento para el cierre del año. Para 2026, anticipa un rebote con un crecimiento estimado de 1 por ciento.
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